
| 30.06.2005 |
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Se acabó la prueba, el “mini-Mundial”, y ahora sólo queda esperar el 2006, el evento “de verdad”.![]() Terminó como se presagiaba: Brasil campeón después de sacar a relucir todas su clase en la final, parecía que la hubiera reservado para ese momento; Argentina segunda exhibiendo una gran calidad y potencial, cada juego lo planteó distinto; Alemania tercera, sufriendo cada partido por no estar aún al tope de sus expectativas, y México cuarta en premio a su exuberante despliegue físico-táctico. Hay muchas cosas que me gustaron, y otras que me desagradaron, y estas ultimas las quiero compartir con ustedes: Robert Huth: les propongo una apuesta y si pierdo, si me equivoco, entre aquellos que refuten este comentario rifaré tres días de alojamiento en mi apartamento en Munich durante el Mundial, ¿de acuerdo? Huth no va a hacer parte en el 2006 de la nomina titular de Alemania y no me sorprendería que ni siquiera sea llamado al equipo, no he podido entender que razones tiene Klinsmann para aferrarse a él como alternativa, talento no es, mal se puede jugar uno, dos partidos, pero no cuatro de cinco. Fabricio Coloccini: que es un excelente jugador no se lo disputo a nadie, no hay tampoco que discutir, Coloccini es muy bueno pero tiene una característica que algunos podrán valorar positivamente, yo no, una agresividad que se transforma en algunos pasajes en mala fe, entra armado a disputar todos los balones, incluso aquellos en los que no es necesario, generando un ambiente de conflicto en el terreno de juego que se vuelve epidemia; “Garra” y virilidad son otra cosa. Aprovecho para resaltar que Diego Placente es otro del mismo corte. Ricardo Antonio La Volpe: al técnico mexicano pareciera que la inteligencia se le acaba cuando tiene que hablar de otras cosas que no sean estrategia y táctica de juego. Sólo así se explican sus declaraciones a la prensa, la realidad de La Volpe únicamente la entiende él mismo ¿un par de ejemplos? Sobre el caso del doping de dos de sus jugadores, responsabilizando a los periodistas del escándalo “yo no voy a su casa a preguntarle si se ha peleado con su mujer”, o tras la derrota frente Argentina en las semifinales “pesó lo económico, pues el arbitraje estuvo inclinado hacia un equipo que es potencia”. Grecia: Europa con seguridad no está orgullosa del flamante poseedor del titulo continental, que pobreza futbolística sumada a la falta de ganas, me produjo un profundo sentimiento de pesar ver la tortura a la que la afición griega fue sometida por la selección de su país en cada uno de sus juegos. Aaron Galindo y Rafael Carmona: y todo alrededor de su caso, de acuerdo ¿o no? La Copa Confederaciones llegó a su final pero el blog se mantiene atento a todo lo que en pase en torno al Mundial, aquí seguimos en contacto hasta el verano del 2006. |
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| 28.06.2005 |
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| Ya llega a su fin la Copa Confederaciones, un evento que en Alemania ha sido seguido con mucho detenimiento, no sólo por los aficionados sino también por todas las personas e instituciones involucradas en la organización y funcionamiento del Mundial. En términos generales la prueba ha sido exitosa y el balance es favorable, todavía hay un par de cosas para mejorar, lunares sobre los cuales preferiría no tener que hablar en el 2006: 1- La constante interrupción de los partidos porque un aficionado ingresó al terreno de juego. No recuerdo haber visto tantos casos (4) como en este evento, las medidas de seguridad tendrán que incrementarse para cortarles el camino a los loquitos en busca de 5 minutos de infame popularidad. 2- La FIFA deberá encontrar un mecanismo que elimine cualquier trazo de duda en la afición respecto al doping. La discusión la he tenido desde el fin de semana con diversas personas que no entienden como la máxima rectora del balompié no toma medidas más drásticas para garantizar la limpieza de este deporte, el ejemplo citado es en este caso México (¿porqué se les permitió seguir en competencia?)pero se extiende a todas las selecciones. 3- La demora con la que se señalan los fuera de juego. Yo no estoy tan seguro que un año sea suficiente tiempo para acostumbrarnos a esta nueva medida, que provoca una terrible frustración, uno ya cree que la jugada es regular, se alegra de la posibilidad de gol, y cuando ya luce todo definido el juez de línea levanta el banderín, es una burla. 4- El sistema de información para el aficionado debe mejorarse, ya lo mencioné en mi comentario “Recepción”, la tarea de los voluntarios parece a veces limitada a servir a la burocracia de la FIFA desconociendo que es el hincha el más importante elemento del fútbol. El próximo año quiero ver que los visitantes son recibidos con los brazos abiertos, con entusiasmo, y no como espectadores de segunda por no tener una acreditación oficial. Por lo demás todo marcha, Alemania está lista para recibir al mundo del fútbol en el 2006. |
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| 27.06.2005 |
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![]() Argentina y México brindaron un excelente partido que lo tuvo todo: oportunidades de gol, excelentes atajadas, orden táctico, jugadas de lujo, goles, alargue, penaltis; un verdadero espectáculo. Pero a mi se me quedó grabado el minuto 69. En el minuto 69 y medio recordé a Joseph Blatter diciéndome cuan importante es lograr que los jugadores en la cancha se comprometan con el juego limpio para evitar la violencia en las tribunas. En el minuto 70 pensé en Pekerman y su compromiso de introducir en el fútbol argentino el concepto del “fair play” como pilar estratégico, una revolución en un medio que hasta entonces era sinónimo del juego recio al borde del juego sucio (¿no hemos olvidado a Bilardo, o sí?) A partir del minuto 70 y medio, y hasta el final del partido, el público en el estadio -argentinos, mexicanos, alemanes- asumió su rol de juez y castigó implacablemente y de una forma ejemplar. Fabricio Coloccini con una rudeza innecesaria cometió una falta violenta, intencional, que mandó sangrando a Ramón Morales al banco, donde recibió seis puntos de sutura en la ceja izquierda. El arbitro amonestó con tarjeta amarilla (que debió ser roja) y los espectadores con rechiflas cada vez que Coloccini tocaba el balón. El defensa argentino, que hasta el momento era figura y participaba en casi todas las jugadas de su equipo, fue reducido por la afición que lo fue borrando a punta de silbatina y abucheos. Blatter propone que el juego limpio se irradie desde el terreno de juego, el público en Hannover enseñó que desde la tribuna también es posible rechazar la violencia, e incluso castigarla. De vuelta al partido. Argentina disputará la final de la Copa Confederaciones con Brasil. Será exactamente como todos lo habían deseado, nadie queda insatisfecho, la afición verá a dos grandes equipos, rivales de siempre, Brasil tiene la oportunidad de resarcirse de la amarga derrota en Buenos Aires; Argentina de ratificar porque es considerada a un año del Mundial la más seria candidata al titulo. Me duele México, lo reconozco, porque a lo largo del torneo exhibió un fútbol ordenado, práctico y atractivo que merecía mejor suerte. A los norteamericanos les queda la conciencia tranquila, en la Copa Confederaciones mostraron una sólida selección con un gran nivel. |
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| 26.06.2005 |
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| Cada cual lo interpreta a su manera, para algunos es el 13 un número que trae suerte, como para Brasil ayer; para otros simboliza desgracia. Con un fútbol más práctico que vistoso Brasil se clasificó ayer a la final de la Copa Confederaciones gracias a su superioridad numérica en el estadio: 11 futbolistas en el terreno de juego vistiendo el uniforme de la selección carioca; el “número 12” en las tribunas y un apoyo extra, el jugador número 13 de Brasil luciendo la camiseta alemana con el número 4, Robert Huth. Una tarde fatal la del defensa. Primero provoca la falta que derivó en el primer gol de Brasil, tiro libre de Adriano levemente desviado por Sebastián Deisler que dejó sin posibilidades de atajar al arquero Lehmann. Luego, en el minuto 41, cuando su equipo tenia el control del partido, en una jugada con Adriano, quien no tenía ya mayores posibilidades de recuperar el balón, transforma un normal “cuerpo a cuerpo” en un empujón rudimentario e inocente al usar las dos manos para sacar de carrera al atacante brasilero. Penalti, Ronaldinho, 2-1 para Brasil. Para cerrar con broche de oro una desastrosa presentación, en momentos decisivos del partido que se encontraba 2-2, cuando cualquier error cuesta caro, Huth, de nuevo mal parado, pierde el duelo con Adriano que desembocó en las redes alemanas. 3-2, el partido quedaba definido. El defensa ya había sido centro de la crítica por culpa de su bajo rendimiento frente a Australia, en aquella ocasión Klinsmann lo defendió y le ofreció todo su respaldo manteniéndolo en la formación titular. En esta ocasión, a diferencia del partido inaugural de la Copa Confederaciones, el joven jugador no ha sido señalado como responsable individual, pero para el técnico alemán no va a pasar desapercibido el rol que jugó Huth en la derrota contra Brasil. Para el jugador alemán el 25 de junio es una fecha para enterrar en el olvido, pero tal vez le toque llevarla por siempre en la memoria como el día en el que perdió su cupo en la selección. Una curiosidad: en los goles de Brasil siempre involucrados Adriano, número 9, y Huth, numero 4; 9+4=13 |
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| 25.06.2005 |
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![]() Desde hace 6 meses recibo correos en portugués de mi amiga Barbara, al final de cada uno de ellos se despide con un “Tschauzinho” y un “Beijo”. Regina está ahora en Buenos Aires, pero su corazón late al ritmo de la samba que baila con tanta frecuencia que ya camina con una cadencia que es muy, muy agradable a los ojos de quienes la ven pasearse por las calles porteñas. Ambas son alemanas que decidieron que Brasil era el país de sus sueños, empacaron sus maletas y se fueron a vivir allí. El fútbol seguramente no jugó ningún papel en su determinación, pero yo las envidio porque cada vez que salen a la calle ven a los niños mover el balón con un arte más cercano a una coreografía que a un deporte. No estoy seguro si ellas saben que Alemania y Brasil se enfrentan hoy en Nuremberg en las semifinales de la Copa Confederaciones, que Ballack vuelve a la formación titular, que Lehman será el arquero, que Podolski se ha propuesto marcar contra el campeón del mundo, que el tecnico brasilero Parreira ha dado la orden de jugar más ordenado y menos vistoso. Tal vez lo sepan –Barbara ciertamente ya que está acompañando a un equipo de periodistas alemanes del semanario Spiegel en una travesía por el Parque Tumucumaque, en medio de la selva- y si tienen la oportunidad de ver el partido olvidarán que son alemanas y se sentarán a hacerle fuerza, a gritar, por la selección brasilera. Como ellas -hoy al otro lado del océano- hay miles y miles de fanáticos de Brasil en Alemania. Hombres y mujeres que hoy seguirán el duelo con el corazón dividido, si gana su equipo quedarán felices, pero si gana Brasil no se disgustarán ni ocultarán su alegría. El martes pasado en Nuremberg había más alemanes con la camiseta argentina que verdaderos argentinos, hoy la historia se repetirá incluso en mayores proporciones. Manuel, ahora voy a ser todavía más cursi que en mi comentario “Los quiero en el Mundial”: da gusto estar en Alemania y ver el entusiasmo que sin vergüenza se manifiesta por otras naciones, el lema del 2006 “El mundo entre amigos” no podía ser más apropiado. ¡Y ahora a disfrutar el Partido! |
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| 24.06.2005 |
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![]() Estoy de acuerdo en que las federaciones nacionales protejan la integridad de sus jugadores, ya hay suficientes casos en el mundo, no sólo en el deporte, de acusados que al final resultaron inocentes pero nunca recuperaron su dignidad. Pero las federaciones tienen también otra obligación, una superior a sus fronteras, y es la de velar por el buen nombre del fútbol. Con mentiritas y cuentitos no se logra ese objetivo. Primero vino la historia de que Salvador Carmona y Aarón Galindo eran enviados a casa por motivos meramente “disciplinarios”, así se lo informó la Federación Mexicana de Fútbol, a través de su presidente Alberto de la Torre, tanto a la prensa como a la organización de la Copa Confederaciones. Luego los mismos jugadores, a su arribo a México, declararon que su separación del seleccionado se debió a temas meramente económicos, al desacuerdo en el pago de unas primas. Ahora a todos los implicados les toco decir la verdad, que hay sospechas, serias, de dopaje, de consumo del esteroide anabolizante Nandrolona, y el rechazo del público ha llegado a tal punto que se especula en medios locales alemanes acerca de una posible expulsión de México del torneo. Franz Beckenbauer y Joseph Blatter tampoco están contentos, ambos fueron utilizados y salieron a dar declaraciones desmintiendo lo que luego las autoridades mexicanas reconocieron, ¡qué vergüenza!. Y otra vez sufre el fútbol victima del engaño, de la falta de valentía de los dirigentes mexicanos, que un acto gallardo pudieron, incluso protegiendo a sus jugadores, evitar toda esta telenovela. La Copa Confederaciones en Alemania, el evento previsto como la gran prueba del Mundial, corre el riesgo de pasar a la historia como el del “circo de las goticas”. |
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| 23.06.2005 |
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| Japón se quedó por fuera de las semifinales en la Copa Confederaciones por culpa de sus acciones suicidas, por su inocencia al borde de la tontería. Frente a México no tuvieron la cabeza fría para defender una ventaja, que en torneos tan cortos como éste es decisiva; ante Grecia desperdiciaron incontables oportunidades de marcar, que a la hora de revisar la diferencia de goles es frustrante; a Brasil le regalaron el balón, y si no los golearon fue por el pecado carioca de querer transformar cada ataque en una gala. Lo que mostró Japón fue agradable, por lo menos llenó de emociones una tercera fecha que parecía más un relleno ya que los nombres de los semifinalistas estaban prácticamente definidos. De recuerdo se lleva un reconfortante empate a dos. Pero su fútbol le hace justicia a la juventud del deporte en Asia. Basta revisar la madurez del fútbol mexicano, como punto de comparación, para destapar la diferencia que marcan la experiencia y la rutina. México está en la siguiente ronda porque jugó como se le debe jugar a Brasil si se quieren obtener resultados. Japón se devuelve a casa a pesar de lo bien que lució en el torneo por intentar doblegar con sus mismas armas a la tradición. No basta poder usar esas armas cuando se sabe que el rival las maneja mejor. En el fútbol no es suficiente tenerse confianza, contar con la certeza de saber hacer algo bien, también hay que reconocer las limitaciones, con honestidad aceptar que es lo que uno no puede y entonces plantear una estrategia que explote al máximo las posibilidades de triunfar, como lo hizo México. Adiós Japón, nos vemos el próximo año en el Mundial. |
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| 22.06.2005 |
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![]() La experiencia de ayer en Nuremberg fue simplemente fantástica, una fiesta total -dentro y fuera del estadio- que cumplió con las expectativas creadas en Alemania con la Copa Confederaciones como abrebocas del Mundial, el espíritu del 2006 estaba presente en cada esquina de la ciudad. Después de haber sufrido la fría atmósfera de Francfort hace una semana, donde parecía que la alegría del fútbol sólo le pertenecía a quienes tenían tiquetes para ingresar al estadio, donde los aficionados estaban divididos en “los de adentro” y “los de afuera”, me sentí aliviado al visitar Nuremberg. Sólo ayer pude entender porque esta pequeña ciudad, con un equipo irrelevante en el campeonato local, fue designada como sede para el Mundial por encima de, por ejemplo, Leverkusen. Nuremberg es bella; su gente, a diferencia de la de Francfort, amable y entusiasta, ellos saben transformar el evento deportivo en una fiesta que hace sentir a los huéspedes bienvenidos. Lo siento Francfort, ustedes no tienen la más mínima idea de eso, pero no es tarde para aprender, se pueden esforzar para la final de la Copa Confederaciones. ¿El partido? Tienen que escuchar como lo viví con Marilí, esta es su foto, mi comentarista invitada.Para destacar una Alemania que se atrevió a probar una nueva formación, que se liberó de la dependencia de Ballack, que jugó bien -aunque todavía le falte- que alejó cualquier sombra de duda sobre las cualidades de Jürgen Klinsmann como técnico, él sabe que hace, es arriesgado, creativo e inteligente. Esta noche Brasil – Japón. Esperemos a ver que tanto se atreven los japoneses, que tanta confianza se tienen, por lo pronto ya tienen un peso pesado haciendo fuerza por ellos, Joseph Blatter, Presidente de la FIFA, que me dijo en nuestra última conversación cuan orgulloso está del desarrollo del fútbol en Asia, y como su corazón se emociona con cada buena presentación de un equipo de la región. |
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| 21.06.2005 |
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| 32 grados centigrados, todos tienen un helado en la mano y yo escribo en un teclado aleman sin tildes aprovechando los servicios del centro de informacion turistica de la ciudad. Aqui se concentra el flujo de aficionados en busca de la ruta correcta para llegar al estadio. A esta hora no son muchos, la mayoria de ellos alemanes, y yo con unas ganas tremendas de hablar con alguno de lo seguidores de Argentina... Momento, aqui ya llega uno! lo voy a llamar, de pronto quiere contarme algo. Tengo que esperar, esta hablando por telefono y creo que es brasilero, tiene un acento raro, pero la camiseta, o como dicen ellos por alla, la "remera" azul y blanca de la AFA, la lleva puesta con orgullo. Ya intente hablarle, pero sigue ocupado, esperemos... Estamos conversando, Panayiotis es griego, compro la "remera" en Internet, esta aqui con otros 4 amigos, viene desde Famagusta, Chipre. Ellos escogieron tres juegos para ver en esta Copa Confederaciones, todos con equipos de Latinoamerica: Brasil, Mexico y Argentina. Ellos son fanaticos de, Grecia?, si, mas o menos, un poco, pero mas de Brasil y Argentina. Me cuentan que en el partido Mexico-Brasil, que vieron en vivo, el ambiente fue increible, y que estan preocupados porque de pronto esta noche el juego es aburrido, "nadie quiere ganar" seguran ellos, en ingles. Lo comprobe, los argentinos vienen de todas partes del mundo. Esperen, parece que los alemanes tambien, un japones me acaba de interrumpir para preguntarme como se va al estadio, un japones con el unifome de la seleccion alemana, un japones! el futbol no tiene fronteras! Mas tarde escribo otro poco y ustedes se enteran de lo que pasa en Nuremberg, los griegos gauchos se van para el estadio, yo me voy con ellos. |
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| 21.06.2005 |
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![]() De una u otra forma hay que lograr que un partido luzca interesante. Claro, Alemania contra Argentina es siempre algo especial, un clásico, dos escuelas del fútbol se enfrentan, dos mentalidades diferentes, dos potencias. Pero en el marco de la Copa Confederaciones el juego no sabe a nada, es como una comida suculenta pero sin sal, sin condimentos, un manjar que despierta el apetito cuando no hay hambre. Ambos equipos están clasificados a la siguiente ronda, Alemania en estos momentos como primera en su grupo, enfrentando casi que con seguridad a Brasil en el siguiente encuentro. Argentina también tiene los dos pies en la semifinal. Ninguna de las dos selecciones va a arriesgar demasiado, no lo necesitan, y en un torneo tan corto como este es preferible, y, lamentablemente, recomendable, dosificar fuerzas pensando en el titulo. Por esas cosas del calendario, la Copa Confederaciones sirvió el plato fuerte en un momento inoportuno, al final, cuando ya todos nos hemos llenado con bocadillos. ¿Que hacer para despertar el entusiasmo? La respuesta es: inflar. Hay que volver importantes hechos que no lo son tanto, que el tercer arquero de Alemania, Timo Hildebrandt, sale como titular, que los anfitriones deben por fin ganarle a una selección de peso, que hay que defender el liderazgo en el grupo (aunque se sepa que evitar a Brasil como rival es lo deseado), que es una cuestión de prestigio, que el deseo es ganar todos los partidos. Yo me voy a Nuremberg, entusiasmado. |
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| 20.06.2005 |
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| Tres clasificados, Alemania, Argentina y México, y un cupo abierto, ¿Brasil o Japón?. Eso es lo que nos dejó la segunda fecha de la Copa Confederaciones, los detalles se los cuento de viva voz. Para aquellos que tengan dificultades cargando el audio, o prefieran leer, aquí les entrego un resumen de lo dicho: 1- Felicitaciones México por su planteamiento estratégico y disciplina táctica para enfrentar a Brasil. A pesar de lo poco que me guste como juega, el triunfo fue merecido. 2- Lo anterior es para equilibrar un poco las cargas. (Respecto a mis anteriores comentarios poco positivos mencionando a México) 3- Les recomiendo no perderse el partido Brasil – Japón. (Ambas selecciones están obligas a transformar en goles las innumerables opciones que generan) 4- Grecia no decepcionó, solo confirmó lo que ya sabíamos, se los conté en “Lo importante”. 5- Del grupo A no hay mucho que decir, Argentina – Alemania es puro compromiso; Túnez – Australia también. 6- Hasta mañana. |
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| 19.06.2005 |
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![]() Túnez y Australia me divierten, da gusto verlos jugar, sentir su entrega, sus ganas, ver sus progresos, su frescura. Tienen complicada la clasificación al Mundial, pero yo voy a cruzar los dedos porque los quiero ver de nuevo en el 2006. A ambas selecciones les tocó difícil en esta Copa Confederaciones, nadie le apostó a una sorpresa, era claro desde el principio, en el grupo A pasarían a la siguiente ronda Alemania y Argentina; así sucedió. Pero hay una gran diferencia entre lo que se puede obtener en términos reales en un evento como éste y lo que se ofrece en el terreno de juego. Lo que mostraron Túnez y Australia nos dejó a todos contentos. En la próxima fecha se enfrentarán entre ellos, prepárense para ver un bonito partido y olvídense del juego Alemania – Argentina, ahí el espectáculo va a ser menor, ambas están motivadas sólo por su deseo de evitar a Brasil en la siguiente ronda. Gracias Túnez, gracias Australia, gracias por ponerle sabor a la Copa Confederaciones, por recordarnos que la verdadera alegría del fútbol está en la mística con que se juega, por desnudar a las “potencias” y mostrarnos como son verdaderamente, por dejar en evidencia sus falencias, gracias por estar aquí. En el 2006 el público se va a alegrar de volver a verlos, el corazón de la afición ya les pertenece, sólo falta asegurar el cupo al Mundial. |
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| 18.06.2005 |
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Desde hace dos días el público alemán especula sobre la formación ideal de su selección. El clima ha mejorado, una primavera fría está abriéndole paso a un verano agradable y la gente se queda hasta tarde en los cafés discutiendo sobre mil temas, entre ellos la descolorida presentación del pasado miércoles frente a Australia. Nadie se ha quedado callado, desde Franz Beckenbauer hasta el panadero de la esquina de mi casa, todos tienen una opinión que coincide: “La defensa, ¡que desastre!; y Ballack no se muestra, no se hecha el equipo al hombro”.La historia reciente de los seleccionadores alemanes había demostrado en situaciones similares que la voz del pueblo –y la de la prensa y la crítica- es la voz de Dios. Bajo ese principio en los últimos 5 años, haciendo eco al descontento popular, los técnicos introdujeron cambios, si bien no sustanciales en su concepto, si terapéuticos, para calmar los ánimos. Jürgen Klinsmann no. Él hace lo que considero es lo correcto cuando se pretende ensamblar un colectivo, mantiene inmodificable la nomina que jugó contra Australia. (A excepción del arquero, pero esto obedece a un sistema de rotación que ya lleva algún tiempo) Es una decisión valiente, pero es la acertada. Valiente porque el aficionado alemán no quedó satisfecho con el rendimiento de su equipo pese al triunfo; porque la crítica arrecia y demanda jugadores de más experiencia en el fondo; porque de no funcionarle contra Túnez la carta que se juega va a tener que someterse en el camino al Mundial a dictados externos; porque opta por el camino más difícil, defender sus convicciones. Acertada porque sólo de esa forma va a consolidar una continuidad en un grupo de trabajo que necesita tiempo para ensamblarse, tiempo y oportunidades que hasta ahora no ha tenido; porque le deja claro a todos que esta Copa Confederaciones debe ser entendida como lo que es, desde la perspectivas de las ventajas que ofrece, un torneo para prepararse con miras al 2006, un torneo que si se gana es bueno, pero si no tampoco es un drama; porque ratifica quien está a cargo de la selección y cual es su objetivo con ella; porque su concepto es valioso, porque el fútbol alemán necesita una renovación y los jóvenes que él ha invitado a la selección, en su mayoría, merecen la oportunidad; porque tiene una férrea convicción. Esperemos el partido, yo confío en que todo va a funcionar mejor que el miércoles sin importar que Túnez envíe a la cancha a su selección A. ¿Selección A?, si, parece broma, pero contra Argentina jugó la selección B... P/S: la chica de la foto necesita dos tiquetes, yo me conformaría con uno. |
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| 17.06.2005 |
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| Ya pasaron todos al tablero, ya se dejaron ver, ya mostraron lo que tenían, virtudes y defectos, ya se completó la primera fecha de la Copa Confederaciones. Desde mi escritorio en Munich decidí hoy que en vez de ponerlos a leer prefiero hablarles al oído. Aquí va mi resumen, mi comentario de lo que ha pasado hasta ahora. |
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| 16.06.2005 |
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Alcanzó a oler a desastre, el triunfo 4-3 le imprimió un aroma agradable pero hay un tufillo a rancio que se mantiene en el aire. ![]() En Alemania la gente no está contenta y su único consuelo es un triunfo en el marcador, porque el verdadero vencedor, todos lo reconocen, fue Australia que no tenía nada que ganar y al final consiguió brillar y gracias a los locales pudo lucirse en el escenario internacional. Si recuerdan lo que les comenté recientemente, para los alemanes hay mucho en juego, y contra Australia empezaron como no debían. No, Alemania no podía dejarse marcar 2 goles en 31 minutos, mucho menos de Australia. Alemania no debía permitir irse adelante en el marcador sin ser capaz de defender la ventaja por más de cinco minutos, Alemania estaba obligada a controlar el partido, a dominar el mediocampo, pero ante su afición, en casa, lo regaló. Yo no tengo que refrescarles la memoria, al descanso Alemania se fue con dos goles a favor y dos en contra, ¡dos!. En el segundo tiempo una jugada aislada de un defensa (Friedrich) provoca la situación del penalti; después de ese gol el completo vacío, el balón le perteneció a Australia y los anfitriones se olvidaron que no sólo se juega a la defensiva. Pero el mejor síntoma de la actual situación del onceno alemán fue la cuarta anotación, otra aislada joya (Asamoah-Ballack-Podolski) que los aletargó aún más mientras los australianos sí recordaron que un partido se juega 90 minutos más la adición. Alemania terminó apurada, que tristeza. Con lo de ayer Klinsmann les abonó el terreno a sus críticos, lo paradójico es que el corazón de su filosofía, la parte central de su concepto, fue lo que mejor funcionó. Los jóvenes (Schweinsteiger, Podolski, Mertesacker, Kuranyi) funcionaron, anotaron, asumieron la responsabilidad del partido en largos pasajes del enfrentamiento, incluso a veces se pasaron de revoluciones, pero demostraron que merecen estar allí. Y sin embargo el rendimiento del colectivo alemán, como colectivo, no se ve por ningún lado, hay parejas que funcionan increíblemente bien (Schweinsteiger-Podolski, Schneider-Friedrich); todos los jugadores muestran las bondades de un excelente programa de preparación física con el despliegue a lo largo de la cancha, pero del colectivo, ni sombra. ¿Depende Alemania tanto de Ballack?. La respuesta es sí. Ayer el creador fue borrado del terreno de juego, no por la estricta marca australiana, que no existió, sino por él mismo que simplemente no tuvo una buena noche. Alemania ganó pero empezó perdiendo y tiene mucho trabajo por delante si pretende convencer a su afición y al mundo entero que es un aspirante serio al titulo en el 2006. ¿El partido Argentina-Túnez? Los argentinos están paseando, probando, mirando el terreno... ellos se pueden dar ese lujo, pero los alemanes..., no, ellos no. |
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| 16.06.2005 |
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![]() Mi madre siempre dice: “a los niños necios les aparecen padres por todos lados”, refiriéndose al afán de los adultos a su alrededor de corregirlos cuando se portan mal. Esa es la situación que enfrentan hoy los barras alemanas. Con su nada ejemplar comportamiento -orinarse en las tribunas o en los jardines de los estadios, insultar al público, etc.- 6300 de sus integrantes han terminado en los archivos de la policía, sus acciones son constantemente supervisadas y con miras al Mundial se les prohibirá viajar e ingresar a los estadios. Para protestar contra estas medidas se encontraron ayer en Francfort, coincidiendo en fecha y hora con la inauguración de la Copa Confederaciones, del “mini-mundial”, aficionados provenientes de toda Alemania. Gritando consignas como: “nuestra pasión por el fútbol no es delito”, “contra la histeria de los medios y la represión policíaca”, o “no destruyan nuestro deporte”; marcharon por las calles de la ciudad que es también la sede de la Federación Alemana de Fútbol (DFB) y del Comité Organizador del Mundial. ![]() Hennig Schwarz, uno de los organizadores de esta protesta, me aseguró que en la demostración “participan solo hinchas `ultras´ que se encargan de crear una atmósfera de fiesta en los estadios, que no tienen nada que ver con hechos violentos, los `hooligans´ son otros y actúan fuera del estadio”. Mi impresión, sin desconocer que la mayoría de los aficionados que vi en la marcha viven en las tribunas su pasión por el fútbol, fue distinta. Entre ellos reconocí y escuche a muchos que generan miedo, que con certeza son capaces y están dispuestos a convertir el Mundial en campo de batalla. Con miras a garantizar la seguridad en el 2006 las autoridades alemanes han reaccionado con medidas estrictas en las que cualquier hecho que perturbe la tranquilidad será, aunque a veces pueda parecer exagerado, cortado de raíz. Schwarz asegurá que con un diálogo entre la policía, la Federación de Fútbol Alemana, y el Comité Organizador del Mundial, el 2006 será una fiesta para todos. Yo prefiero la “exageración” policiaca; la marcha de ayer me dejo el sinsabor de un grupo de aficionados que quieren justificar la mala conducta de sus ovejas negras, y en ese orden de ideas no es equivocada la filosofía de que paguen justos por pecadores. Ese es el precio de la seguridad. |
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| 15.06.2005 |
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| No hay porque ocultarlo, la Copa Confederaciones que empieza hoy no es el gran evento que pretende ser, es apenas una especie de pasabocas que se disfruta pero no satisface el hambre y tampoco da una idea de como será la comida. Argentina, Brasil y Alemania son las únicas selecciones que deportivamente le pueden imprimir un nivel aceptable al evento, y dos de ellas casi que con seguridad se encontrarán en la final. Los otros oncenos darán la batalla, pero en el marco de sus limitaciones, que son bastantes. Grecia, campeón europeo, no ha progresado desde que obtuvo el titulo hace un año; Japón, primer clasificado al Mundial, no ofrece ningún tipo de atractivo futbolístico; Australia golea a todos en su zona pero en el concierto internacional no brilla; Túnez está llena de voluntad y México se presenta disminuida por culpa de los conflictos de intereses con las Chivas de Guadalajara, cuya prioridad es la Copa Libertadores, 4 jugadores se quedaron en casa. Independiente de quien se lleve el titulo -¿Argentina?-, y de la calidad del espectáculo que se ofrezca, la Copa Confederaciones es únicamente de verdad importante para el anfitrión, que pone mucho en juego, tal vez mucho más de lo recomendable. En lo deportivo, Jürgen Klinsmann, técnico alemán, le ha apostado a una renovación, brindándole oportunidades a nuevos valores sin mayor experiencia internacional a nivel de selecciones. Su filosofía no ha sido sometida a prueba pues su equipo, por estar ya clasificado al Mundial, está al margen de una verdadera competencia, así las cosas la Copa Confederaciones es una especie de “2006 simulado”. La afición y la prensa local seguirán con ojo crítico el torneo, si aquí Alemania no convence, llegando siquiera a la final, que nadie exige salir campeones, el proceso Klinsmann aterrizará abruptamente en la realidad, y aunque no le va a costar el puesto, sí con seguridad la renuncia a convicciones. El juego dinámico que pretende imponer el técnico se verá obligado a cederle el paso a un nuevo equipo, clon del aburrido que alcanzó la final en el 2002. El riesgo es menor en el segundo aspecto de importancia de la Copa Confederaciones para los alemanes. Desde las transmisiones de televisión, hasta los mecanismos de acceso al estadio, pasando por los dispositivos de seguridad, la estructura logística se pondrá a prueba. A diferencia del aspecto deportivo, que puede terminar en catástrofe, lo logístico sólo puede obtener resultados positivos y beneficiosos. Cualquier pequeño detalle que no funcione será corregido, el Comité Organizador contará con un real indicador de los progresos y deficiencias con miras al 2006, diferentes a los teóricos “ya estamos listos” que afanosamente procuran difundir en todas sus intervenciones públicas. En la Copa Confederaciones los aficionados alrededor del mundo disfrutarán de uno que otro partido de alto nivel (con certeza Alemania-Argentina; una semifinal y la final), pero importante, realmente importante, es el torneo sólo para los anfitriones. |
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| 14.06.2005 |
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![]() Son muy bonitos y elegantes los puestos de información que la FIFA ha organizado en los aeropuertos de las cinco ciudades sedes de la Copa Confederaciones (Colonia, Francfort, Leipzig, Hanóver y Núremberg) para asistir a los visitantes al evento. Están atendidos por voluntarios de diferentes partes del mundo dispuestos a suministrar ayuda. Se habla japonés, inglés, alemán, italiano, español... todos los idiomas. Están abiertos de 9 de la mañana a 7 de la noche, y si es necesario, hasta más tarde. Según la información oficial, por ejemplo la suministrada por el aeropuerto de Francfort, estos puestos de información están allí para: “responder a todas las preguntas que se generen alrededor de la Copa Confederaciones”. Lucen bien y son, o parecen, muy prácticos. La verdad es que estos puestos de información instalados desde el pasado 8 de junio, una semana antes de la formal apertura del evento, sirven principalmente para atender las necesidades de la burocracia del organismo rector del fútbol internacional. La “Familia FIFA”, como ellos mismos la denominan, está muy bien atendida, según me enteré, unos 2500 funcionarios de todo tipo. Para ellos, en primera línea, fueron organizados los puntos de información, para que cuando lleguen a Alemania tengan a su disposición un servicio logístico central, en el mismo sitio de arribo, que les indique dónde están alojados, quien los transportará, y otros detalles que faciliten su presencia en la Copa Confederaciones. Claro, los aficionados también reciben colaboración: la programación de los partidos y las indicaciones para encontrar el punto de información general del aeropuerto, eso es todo. OK, no hay que ser tan drástico, sin importar quien pregunta, aficionado o desprevenido viajero, se suministran informaciones sobre la localización de los baños, servicios de internet, cajeros automáticos, etc., detalles específicos sobre el evento que ellos representan no. A partir del 15 de junio, cuando inicie la Copa Confederaciones, habrá otros puntos de información exclusivos para los aficionados, por ahora la prioridad es la “Familia FIFA”. Que buena recepción. |
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| 13.06.2005 |
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![]() El presidente de la FIFA tiene, como todos los hombres poderosos, admiradores y críticos. Lo cierto es que cuando se habla con él queda la sensación de tener como interlocutor a un hombre que tiene todos los ases en la mano, control total. En nuestra conversación fue muy claro y preciso en diferentes puntos: la importancia del juego limpio para evitar la violencia dentro y fuera de los estadios; la clasificación de Argentina, Japón y Corea al Mundial; el papel de Alemania como anfitrión, y la lotería de los tiquetes. Escuchen la entrevista. Mañana estamos de lleno con la Copa Confederaciones |
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| 12.06.2005 |
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![]() Busquen las fotos, o el material de video, registrando la llegada del seleccionado mexicano a Alemania para cumplir con los partidos de la Copa Confederaciones. Trate de encontrar algún tipo de material gráfico que dé testimonio del arribo del equipo de México y por favor envíemelo. ¿Apostamos?, no van a encontrar nada, o casi nada. Emprenda la misma búsqueda con Brasil. ¿Qué encontraron?. Sí, ya lo sé, no necesito que me lo digan, mucho, mucho material. Les voy a contar que pasó. La selección mexicana era esperada en el aeropuerto de Francfort alrededor de las 2 de la tarde pero su vuelo, LH499, se retrasó. Por esas cosas del destino el aterrizaje de su avión coincidió con el programado arribo de la selección del Brasil. “Señoras y señores de la prensa” anunciaron los funcionarios de la Copa Confederaciones y del aeropuerto de Francfort, “tenemos un pequeño problema, las dos selecciones nacionales coinciden en su llegada y sólo tenemos un bus para transportar a periodistas y fotógrafos”. Pequeña explicación: los futbolistas no entran al aeropuerto. Ellos se bajan del avión y suben inmediatamente a un bus que los lleva al hotel, entrevistas y fotos tienen lugar en la misma pista de aterrizaje Los periodistas, por limitaciones logísticas, sólo podrían cubrir la llegada de una de las dos selecciones, en sus manos estaba decidir cuál. Una mayoría totalitaria eligió recibir al equipo del Brasil, los norteamericanos no recibieron ningún voto. A las 3 y doce minutos de la tarde los jugadores del seleccionado de México, invisibles, pisaron suelo alemán. |
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| 11.06.2005 |
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![]() No es fácil ser aficionado al fútbol. Ser jugador, hacer parte de una selección nacional, ser un ídolo, también es cosa complicada. Ambos, aficionado y jugador tienen sus momentos de alegría, pero para ello deben contar con ratos amargos, tomemos el ejemplo de lo que sucedió ayer en Dusseldorf y en Hennef para entenderlo mejor. La selección de Argentina ya se encuentra en Alemania para atender los compromisos de la Copa Confederaciones, fue la primera en llegar. Su avión aterrizó en el aeropuerto de Dusseldorf con casi 3 horas de retraso, en Madrid los futbolistas tuvieron que matar el tiempo haciendo nada, esperando. Cuando por fin el avión tocó suelo alemán, en la pista misma del aeropuerto, al final de la escalera de descenso, la prensa. Cientos de preguntas que al final eran la misma “¿viene Argentina a ganar o a prepararse para el 2006?”, y en los rostros del equipo se notaba esa expresión de “¡¿Dios mío, cuándo, cuándo, cuándo, pero cuándo voy a descansar?!” Después montarse en un bus muy cómodo que de todas formas tuvo que enfrentarse durante unos 70 kilómetros, una hora más, al tráfico de las autopistas alemanas, con un par de embotellamientos casi eternos, antes de llegar a su destino final, la escuela deportiva de Hennef. Allí, a las 9 de la noche, otra historia. La de los niños alemanes que durante todo el día habían preparado sus camisetas, afiches y bolígrafos para obtener un autógrafo de Crespo, o de Saviola. Desde las 5 de la tarde esperaban en la puerta de la Escuela Deportiva. Los jóvenes aficionados ya se habían dado por vencidos, en sus bicicletas regresaban a sus casas cuando vieron pasar el bus con sus ídolos, con los futbolistas que sólo conocen por televisión y hoy esperaban ver, tocar, conocer en persona. Emocionados deshicieron su camino, de nuevo rumbo a la Escuela Deportiva, en vano. La caravana fue más rápida que sus emocionados pedalazos, cuando llegaron los futbolistas ya habían descendido del bus, no pillaron a ninguno de ellos, ni siquiera desde la distancia alcanzaron a verlos, la tristeza y frustración de estos jóvenes aficionados eran evidentes. Pero así como es el fútbol, las caras largas dieron paso a una sonrisa de esperanza. “Ellos entrenan mañana a las 11, mañana los vemos”. Yo no, yo me voy a Francfort a recibir a Brasil y a México. |
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| 10.06.2005 |
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![]() El Presidente de la FIFA, Joseph Blatter y el ministro del interior y el deporte alemán, Otto Schily, contestaron ayer la misma pregunta por lo menos 7487 veces “¿y la seguridad está garantizada en el Mundial?”. La preocupación que causan las barras bravas es grande, los hooligans son tema serio. La FIFA planea ocuparse del problema desde otro ángulo, reforzando el concepto del juego limpio. Futbolistas, directores técnicos, árbitros, todos los que estén en el campo de juego, estarán obligados a dar buen ejemplo. Joseph Blatter me contó que para controlar la violencia en los estadios la FIFA sólo puede educar a sus miembros y esperar que su comportamiento sea imitado en las tribunas. El resto es labor de los organismos de seguridad de Alemania y el Ministro del Interior asegura que todo esta bajo control. En el evento de ayer en Munich, el lanzamiento de la cuenta regresiva del Mundial, se habló mucho, ¿lo que más se dijo? : “Alemania esta lista, todo esta muy bien organizado”. Esperemos la prueba, la Copa Confederaciones. Para destacar de ayer, el vinculo del fútbol con el arte. Se presentaron 14 afiches de igual número de artistas de todo el mundo, ninguno de habla española. La idea es llenar las calles de las principales ciudades del mundo con esos afiches promoviendo el Mundial, yo estoy seguro que eso no va a pasar, lamentablemente, ni siquiera se destacó el tema en la pagina oficial de la FIFA. Ahora me voy a recibir a la selección de Argentina. |
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| 09.06.2005 |
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| El saludo es para aquellos que desean ver las mil caras del Mundial de Fútbol en Alemania, para quienes quieren saber lo que se hace con miras al 2006 en el país sede del evento, para quienes quieren tener acceso a material exclusivo y a diversas fuentes de información sobre el tema. Bienvenidos los aficionados, bienvenidos los que no lo son, bienvenidos todos. ![]() Y claro, bienvenida Argentina que de primera se clasificó al mundial. Una bienvenida especial merecen los gestos de solidaridad humana y social de ayer en El Monumental, esa es la grandeza de este deporte. Por hoy sólo me resta recomendarles un blog hecho en Venezuela que me ha gustado por su frescura. ¡Muy bien colegas! ¿Nos vemos mañana? Les voy a contar lo que pasa esta noche en el evento de la FIFA y el Comité Organizador del Mundial en Munich celebrando que sólo falta un año para que ruede el balón. P/S: La foto la tomé ayer en Venecia, un homenaje a la Argentina. El niño es italiano pero su amor por el fútbol no tiene fronteras. |
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| 08.06.2005 |
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| Los domingos de mi infancia fueron días especiales porque siempre pasaba lo mismo. En mi “agenda" semana tras semana se repetían dos eventos y ambos me alegraban... ok, la misa no tanto ¡pero el fútbol! A las 11 de la mañana, después de ir el mercado, después de desayunar, me iba a la esquina de mi casa a cumplir la cita con el balón. A veces ya estaban sentados en el anden un par de amigos, a jugar sólo empezábamos cuando completábamos seis jugadores. Tres contra tres era el partido más pequeño, cumpliendo una regla no escrita para retardar el cansancio. Ibagué, la ciudad donde crecí en Colombia, tiene un clima muy caliente, correr con el sol del mediodía toda la cancha, como toca cuando son pocos jugadores, es un suicidio. Usualmente éramos de 15 a 20 muchachitos que se dividían en tres o cuatro equipos. Los domingos no sólo se jugaba al fútbol, mientras esperábamos turno para entrar a la cancha construimos sólidas amistades, a mi la mayoría de ellas me han acompañado toda la vida. Nunca jugábamos más allá de las dos de la tarde, a esa hora regresábamos a casa, nos duchábamos, almorzábamos y hacíamos una corta siesta. A las 3 nos íbamos al estadio a ver perder a nuestro equipo profesional, el Deportes Tolima. A la salida yo tenía que marchar rumbo a la iglesia, mi mamá me esperaba en la misa de 7 de la noche. Y así cada domingo, soñando con convertirme en una de las estrellas que veía por televisión cada 4 años en los Mundiales: México 70, Pele, Roberto Carlos; Alemania 74, Beckenbauer, Müller, Cruyff; Argentina 78, otra vez Cruyff, Kempes, Teofilo Cubillas; España 82, Zico, Paolo Rossi; México 86, Maradona, Italia 90, Valderrama, Higuita, Asprilla... Fue un proceso largo hasta aceptar que mi talento alcanzaba apenas para los partidos domingueros. Aún así la pasión que genera el baloncito me ha brindado incontables alegrías. En mi vida me ha abierto puertas a lo largo del mundo, en Bogotá, en la Universidad, mis mejores amigos y cómplices de farra, mis compañeros en “Bavaria Fútbol Club” (Pedro, Toño, Mario, Álvaro, Nestor, Julio, Oscar, Jorge...), y mis (nuestros) rivales preferidos, los jugadores de “Agreval”. En Atlanta, en mi primera visita al Piedmont Park, bastó preguntarle a Marcelo, que así se llamaba el hasta entonces desconocido argentino, si podía jugar con ellos, para terminar siendo parte de en un equipo que ganó a lo largo de casi 3 años todo lo que se podía ganar en la liga de Georgia. No gracias a mi, debo aclarar, tampoco gracias a Álvaro Mocillo, Ismael Peña, Diego Bustos o Arley Londoño, con quienes reí más de lo que jugué. Cuando sale el sol en Munich me voy al Englisher Garten, allí siempre hay con quien montar un buen partido. Cuando hace demasiado frío llamo a Daniel o a Holger para saber dónde se van a reunir a jugar bajo techo. El fútbol es muchas veces sólo una excusa para encontrar amigos, tomar algo juntos y hablar de mil cosas. En el desierto del Sahara también tuve la fortuna de patear el balón con los beduinos, sin saber que decían y con 40 grados a la sombra, nos entendimos de maravilla a la hora de celebrar los goles. En ese momento me quedó claro, una lección para toda mi vida, que el fútbol es mucho más que el resultado al final de los 90 minutos de juego y de eso se trata este blog. El Mundial está ante puertas y muchas cosas por contar... ¡Bienvenidos! ![]() |
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¿El partido? Tienen que escuchar como lo viví con Marilí, esta es su foto, mi comentarista invitada.

Nadie se ha quedado callado, desde Franz Beckenbauer hasta el panadero de la esquina de mi casa, todos tienen una opinión que coincide: “La defensa, ¡que desastre!; y Ballack no se muestra, no se hecha el equipo al hombro”.









