
| 12.06.2005 |
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![]() Busquen las fotos, o el material de video, registrando la llegada del seleccionado mexicano a Alemania para cumplir con los partidos de la Copa Confederaciones. Trate de encontrar algún tipo de material gráfico que dé testimonio del arribo del equipo de México y por favor envíemelo. ¿Apostamos?, no van a encontrar nada, o casi nada. Emprenda la misma búsqueda con Brasil. ¿Qué encontraron?. Sí, ya lo sé, no necesito que me lo digan, mucho, mucho material. Les voy a contar que pasó. La selección mexicana era esperada en el aeropuerto de Francfort alrededor de las 2 de la tarde pero su vuelo, LH499, se retrasó. Por esas cosas del destino el aterrizaje de su avión coincidió con el programado arribo de la selección del Brasil. “Señoras y señores de la prensa” anunciaron los funcionarios de la Copa Confederaciones y del aeropuerto de Francfort, “tenemos un pequeño problema, las dos selecciones nacionales coinciden en su llegada y sólo tenemos un bus para transportar a periodistas y fotógrafos”. Pequeña explicación: los futbolistas no entran al aeropuerto. Ellos se bajan del avión y suben inmediatamente a un bus que los lleva al hotel, entrevistas y fotos tienen lugar en la misma pista de aterrizaje Los periodistas, por limitaciones logísticas, sólo podrían cubrir la llegada de una de las dos selecciones, en sus manos estaba decidir cuál. Una mayoría totalitaria eligió recibir al equipo del Brasil, los norteamericanos no recibieron ningún voto. A las 3 y doce minutos de la tarde los jugadores del seleccionado de México, invisibles, pisaron suelo alemán. |
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