07.11.2006  
     
 
Un dato pendiente
 
  Me quedaba sólo decir que un minero gana en Chile de 2.300 a 2.500 dólares al mes. Para quines habían preguntado. Hasta la próxima.  
 
 
Luna 07.11.2006, 21:51 # 4 Comments
 
 
     
  04.11.2006  
     
 
Noviembre al otro lado del océano
 
  Lluvia y 12 grados en Madrid a la una de la tarde. Pese al retraso de mi vuelo tuve tiempo de saborear un menú de dos platos bebida y postre a nueve euros en un abarrotado bar madrileño: con todos sus defectos, me encanta esta ciudad.

A las seis mi viaje continuaba hacia Alemania. Nubes y siete grados me recibieron en Düsseldorf a las ocho y media de la noche, además de un retraso de 20 minutos en el tren que me debía llevar a casa… bienvenidos a Deutschland… por si con la distancia se me había olvidado que la puntualidad no es una de las virtudes de los trenes alemanes.



Y ya estoy en casa: noviembre, calefacción encendida, guardando las camisetas y sacando los abrigos. Empieza el largo invierno. Aquí, al otro lado del Atlántico.
 
 
 
Luna 04.11.2006, 13:47 # 4 Comments
 
 
     
  02.11.2006  
     
 
ABM
 
  Arbeitsbeschäftigungsmaßnahmen es una de esas palabras geniales que tiene el alemán y que resumen todo lo que podría decirse sobre una cuestión determinada en un solo término. Significa algo así como "medidas para fomentar la ocupación laboral" y en Chile se aplica al dedillo. En el aeropuerto, un señor te lleva el carrito con el equipaje. Cualquiera podría empujar su propio carrito, pero el susodicho señor se quedaría sin empleo. Al salir del aparcamiento, un señor colocado junto al apartatito que se traga los tickets para que se abra la valla se encarga de meter el papelito en el aparatito evitanto al conductor tener que estirar el brazo. En el supermercado, una niña guarda tus cosas en la bolsa de plástico, aunque tus cosas se limiten a dos paquetes de galletas. Y así, pequeñas propinas sirven para completar un sueldo no demasiado bueno o, en el peor de los casos, para ganarse la vida.  
 
 
Luna 02.11.2006, 22:04 # 1 Comment
 
 
     
  02.11.2006  
     
 
Con seis horas de retraso
 
  Con seis horas de retraso salgo de Santiago de Chile. Air Madrid confirma todos los mitos: compañía barata, larga espera y mal funcionamiento. Pero por lo menos pude disfrutar de un par de horias más en Chile y volver a pasearme por el concurrido centro. Ahora espero que el avión salga a su hora retrasada y logre coger mi vuelo de enlace en Barajas. Este viaje ha salido ya suficientemente caro... pero fue divertido y a una parte de mi corazoncito le da pena tenerse que marchar.  
 
 
Luna 02.11.2006, 21:51 # 0 Comments
 
 
     
  01.11.2006  
     
 
El viaje acaba…
 
  Poco a poco, el viaje va llegando a su fin. Hoy es festivo. Las masas, y lo de masa no es exagerado, se dirigen a los cementerios santiaguinos a depositar flores. Ayer por la noche, los niños pedían caramelos disfrazados de fantasmas. Es la convivencia de las tradiciones, y un marketing siempre al acecho del buen negocio. Pero mientras todas las cuestiones sean inofensivas como esa…

Hoy aprovecharé el día como pueda, que seguramente será poco, y trataré de reponerme de la locura de intentar trabajar en Santiago. Me va a costar reacostumbrarme a las cortas distancias y al silencio de las ciudades alemanas, a no comprobar constantemente la presencia de todas mis cosas y la cara sospechosa o no de los demás viandantes. A la agilidad y la lógica consecuente. Pero cuando logre mi reinserción en la sociedad germana podré relajar la mente y empezar la siguiente gran tarea de nuestro proyecto: escribir.
 
 
 
Luna 01.11.2006, 14:50 # 0 Comments
 
 
     
  31.10.2006  
     
 
Tomás Hirsch: la izquierda chilena
 
 
Comenta Tomás Hirsch, quien fuera candidato electoral en las últimas elecciones presidenciales chilenas por la coalición de partidos de izquierda “Juntos Podemos Más”, que en sus giras por Europa y América Latina la gente a veces no le cree cuando habla de Chile. Ni país modelo, ni país limpio de corrupción, ni país libre de pobreza: el Chile que describe Hirsch es un Chile antidemocrático que oculta sus escándalos y cubre la marginación social con impecables índices macroeconómicos.

El sistema político en Chile está basado en una Constitución herencia de la dictadura en la que se reconoce el derecho a la propiedad privada en tres ocasiones pero no el derecho a la educación o a la sanidad, dice Hirsch. Un 20% de la sociedad chilena vive entre bien y muy bien. El resto o es pobre, o está ahogándose en créditos que lo dejan tambaleante al borde de la morosidad. Sin embargo, opina Hirsch, en entre la mayor parte de los chilenos no hay conciencia de esta situación: el que no llega a fin de mes se siente fracasado, obstaculizado por una incapacidad propia que le impide subirse al carro de la prosperidad que cubre, supuestamente, al resto del país.

Hirsch nacionalizaría el cobre, reformaría la Constitución y emprendería reformas sociales drásticas, contesta cuando le pregunto por sus propuestas gubernamentales. Bachellet es una buena persona con grandes intenciones, la describe Hirsch. Pero, según el ex candidato electoral, estas intenciones nunca serán realidades porque constantemente son coartadas por sus mismos colegas de gobierno.

Pero Hirsch está convencido de que existe una esperanza para Chile y ésta reside en los movimientos sociales: en los estudiantes y en los indígenas que hacen oír sus voces porque se dan cuenta de que algo está fallando y de que, además, tienen el poder para cambiarlo.

La foto es cortesía de Micky Hirsch, hermano de Tomás Hirsch.
 
 
 
Luna 31.10.2006, 03:35 # 5 Comments
 
 
     
  31.10.2006  
     
 
El precio del inmovilismo
 
  Chile es un país caro. Un colegio privado de precio medio cuesta unos 300 euros al mes. Una universidad, incluso pública y sin hablar de las más caras, puede llegar a costar entre 300 y 500 euros mensuales. La sanidad privada es buena y cara, la sanidad pública es lenta y está abarrotada. Hay gente capaz de pedir un crédito al banco para que sus hijos vengan al mundo en un parto decente. Un billete sencillo para circular en micro (autobús urbano) cuesta unos 50 centavos de euro, pero lo normal es que uno tenga que coger por lo menos dos o tres micros para llegar a su lugar de destino: son 1,50 euros por viaje, precio europeo.

Teniendo en cuenta que el sueldo mínimo en Chile se sitúa alrededor de los 170 euros al mes es comprensible deducir que no son todos los chilenos los que pueden permitirse estos lujos. El problema reside en que si uno no va un colegio privado, no estudia en una universidad determinada y no tiene los amigos adecuados, sus posibilidades de éxito y ascenso social son mínimas, porque movilidad social en Chile está congelada. Al contrario, para quien fue a un buen colegio y estudió en una universidad de renombre las puertas, no sólo profesionales sino sociales, se abren de par en par. Y aquí parece existir un solo camino y una sola posibilidad, salvo pequeños milagros a base de mucho esfuerzo y talento. “Los chilenos somos clasistas y racistas”, dice una señora que vive en una casa de 270 metros cuadrados y pertenece a la clase alta santiaguina.
 
 
 
Luna 31.10.2006, 03:34 # 1 Comment
 
 
     
  31.10.2006  
     
 
El juez Guzmán y el pueblo mapuche
 
  Retirado ya de sus labores de juez que tanta fama le depararon como promotor del “caso Pinochet”, Juan Guzmán Tapia ejerce ahora de decano de la Universidad Central de Chile y portavoz de la causa mapuche a petición de los mismos indígenas: portavoz ante el Gobierno de Chile, porque los mapuches no se sienten chilenos, y portavoz ante los países extranjeros.

Los mapuches no quieren separarse del Estado chileno, sino que se les reconozca su calidad de pueblo con una tradición, una lengua y una cultura diferenciadas. Sin embargo, el Chile “seudodemocrático”, como lo define Guzmán, se dice uno y único y no deja en su texto constitucional espacio para más pueblo que el chileno. La razón, según Guzmán, es el miedo a que las reivindicaciones indígenas lleguen a chocar con los intereses de las bien asentadas multinacionales. Los mapuches (pueblo perseguido, engañado, maltratado, marginado, aniquilado…) tienen ahora como representante a una de las figuras más conocidas y con más renombre internacional de este Chile de hoy.
 
 
 
Luna 31.10.2006, 03:34 # 2 Comments
 
 
     
  29.10.2006  
     
 
Os llevasteis el oro
 
  En el desierto de Atacama, como en muchas de las regiones inhóspitas de Chile, existen pequeños pueblos aislados del mundanal ruido a los que poco a poco va llegando la electricidad, el Internet, el teléfono y otras herramientas de la vida moderna. Son pueblos en su mayor parte ganaderos y agrícolas, que subsisten como pueden ante la competencia de los bajos precios del mercado internacional con rebaños de yamas y plantaciones de ajos, habas y hortalizas. La mayoría de los jóvenes abandonan estos pueblos de vida dura para emigrar a la otra selva, la urbana. Y casi ninguno regresa.

En uno de esos pueblos, un viejito me contaba cómo se mueren las costumbres. Entre ellas, los idiomas, porque eran varios, originarios de estas latitudes. El español fue dominando las conversaciones y todo lo que queda de lenguajes como el Kunza son palabras sueltas que nadie sabe cómo unir. “Los españoles se llevaron todo el oro y con él, nuestra lengua”, decía el viejito. “Ustedes tienen que regresar el oro”. No pude convencerlo de que poco del oro que nos llevamos se quedó en España, de que su lengua y sus costumbres fueron mutiladas para costear las guerras contra los musulmanes y los protestantes y pagar tributos de buenos católicos a El Vaticano. “No, en España hay mucho oro”, decía el viejito. Así que le prometí que la próxima vez que nos viéramos le traería el oro que les robamos. No debería hacer promesas que no puedo cumplir, pero creo que el viejito quedó satisfecho.
 
 
 
Luna 29.10.2006, 22:33 # 2 Comments
 
 
     
  29.10.2006  
     
 
Se acabaron las fotos
 
  La sensación es extraña y creo que no he terminado de digerirla. Me da rabia por las fotos que se perdieron: preciosas imágenes del salar de Sociedad Punta de Lobos que ya no les puedo mostrar. Me da rabia porque la cámara había sido un regalo de cumpleaños de personas que hicieron un esfuerzo económico para darme una alegría (esta es la peor de todas las sensaciones) Pero no puedo sentir rabia hacia las gentes de este país: primero porque me he topado con demasiadas buenas personas, muy amables y que han sacrificado su tiempo, también su tiempo libre, para echarme una mano en mi trabajo. Y segundo porque viendo como vive la gente aquí, en los sectores que se encuentran tres calles más hacia atrás de las fachadas cuidadas de las ciudades, como decía una de esas personas encantadoras con las que me he encontrado, es casi imposible sentir rabia. Si pudiera pensar que mi cámara servirá para sacar de apuros a una familia necesitada me sentiría mucho mejor, pero seguramente su valor será consumido en alcohol, uno de los grandes problemas de Chile que, al fin y al cabo, no es más que otra variante del problema social. En cuanto a la cámara en sí, no es más que un aparato que vale dinero y ojalá todo fuera tan fácil de sustituir.

Claudia, no te olvides de ponerme mucho en el planillo de diciembre: tengo una cámara que recuperar.
 
 
 
Luna 29.10.2006, 03:42 # 1 Comment
 
 
     
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