
| 23.07.2010 |
|
||||||||
| Es una buena noticia que el entrenador Joachim Löw se quede al frente de la selección alemana hasta –por lo menos- el 2012 cuando la Eurocopa se juega en Polonia/Ucrania. Ahora bien, que siga es positivo, pero de otro lado salta a la vista que esto no significa que la “continuidad” es deseable. Me explico; mientras la mayoría de ustedes ven el proceso del Mundial como una obra de Löw, yo lo he dicho en este blog varias veces (ver la entrada del 10.06 titulada ¡Llegó la hora!) lo veo como una emergencia bien manejada gracias a los recursos con los que contaba el entrenador y su propia capacidad de ajustar su filosofía del fútbol a los jugadores con los que contaba, adaptando el sistema de juego a lo que la plantilla le ofrecía en potencial. Es decir, Löw moderó con gran éxito una situación dada por el azar de las bajas de varios de los pilares que tenía en mente (Ballack, Rolfes, Adler, Westermann) en su “equipo ideal”, encontró en los jóvenes recién llegados una gran respuesta al momento de desplegar el fútbol que él quería ver, y con suerte (pero eso es seguro) le “cogió el gusto” a lo que al final resultó. Y aquí es dónde yo me pregunto, con respecto a su permanencia al frente de la selección, ¿se le dará continuidad a lo que ocurrió en Sudáfrica, o al plan original pre-Mundial?. Quizás no para el próximo amistoso del 11 de agosto contra Dinamarca, ese llega muy temprano (para todos), pero a más tardar para el inicio de la eliminatoria rumbo a la Eurocopa 2012 (el 3 de septiembre contra Bélgica en Bruselas) Ballack, Rolfes, Adler y Westermann (para mencionar a los principales ejemplos) estarán nuevamente en forma, y Löw tiene dos opciones: a. darle una oportunidad a la selección que tenía en mente antes de ir a Sudáfrica, en la que confiaba y creía; b. mantener a la que en el Mundial, bajo su conducción, sorprendió positivamente a la afición nacional e internacional. No es una situación fácil de enfrentar, el entrenador necesitará habilidades de malabarista para moverse por esa cuerda floja sobre la cual, quiéralo o no, va a tambalear porque no va a satisfacer a todos. El otro aspecto que a mí personalmente me preocupa cuando veo a Löw dos años más al frente de la selección, no tanto cuando pienso en él como entrenador de la eliminatoria, más cuando lo tengo en la mente durante la Eurocopa, es su carencia de “Plan B”. No hay por qué ocultar que en Alemania, después del segundo lugar del 2008 y el tercero en el Mundial del 2010, teniendo en cuenta también la nueva generación de jugadores, cualquier cosa diferente a un triunfo en Polonia/Ucrania será una decepción. No, ¡un fracaso! Ese pacto de expectativas vale para la afición, las directivas, los futbolistas y naturalmente para el entrenador, y éste tendrá que revisar lo que ha hecho hasta ahora y encontrar respuestas a preguntas que son una mancha en su exitoso ciclo: ¿Por qué se perdió contra Croacia en la Euro 2008? ¿Por qué contra Serbia en el Mundial 2010? ¿Por qué contra España en dos ocasiones definitivas? La conclusión, una vez revise a conciencia todo lo que ha hecho en los últimos 4 años, tiene que desembocar en un reconocimiento de su principal error: la imposibilidad de cambiar el libreto cuando la obra está en escena pero no se desarrolla como se esperaba; la falta de habilidad para sacarse de la cabeza lo que planteó en el tablero antes del partido y darle la vuelta al concepto con nuevas ideas que se ajusten a lo que pasa en la cancha; la pasividad al ver que las cosas no resultan dejando que su plan se estrelle contra la pared en vez de reaccionar y generar en la marcha uno nuevo. No, Alemania no quiere (así a veces lo acepte callando) que las respuestas a una situación que no funciona sea ingresar a Mario Gómez (nada en contra del hispano alemán, pero él sirve para ilustrar como prueba que la lectura de Löw de los partidos “durante” no está al nivel de la lectura que hace de los partidos “antes”) sin modificar de fondo las cosas. En resumen, que Löw siga no puede ser ni una autorización a que le de continuidad a lo que había antes del Mundial de Sudáfrica, ni mucho menos para que le de continuidad a su filosofía de plantear los partidos en el tablero (casi siempre acertando) y dejarlos ahogar en la cancha. |
||||||||
|
||||||||
| 20.07.2010 |
|
||||||||
| Ayer nos ocupamos de dos ejemplos de futbolistas de la Bundesliga que andan vagabundeando por el mundo en busca de empleo; hay otros que tienen un contrato vigente pero que no cuentan en los planes de sus clubes, razón por la cual o se quedan contentos con sólo entrenar y cobrar su salario, o se marchan a otros equipos dispuestos a recibirlos. En el Bayern hay 3 de esos casos: el holandés Edson Braafhied (a quien no le sirve el ser segundo con Holanda en el Mundial y haber jugado los últimos minutos de la final contra España), Andreas Ottl, que en el Núremberg fue bienvenido y podría seguir allí pero no quiere, y José Ernesto Sosa, el argentino que nunca despegó. En el Schalke están Rafinha, el lateral brasilero al que hasta hace un año todos querían en sus filas, y que ahora cayó en desgracia con el entrenador Magath, quien ya le encontró reemplazo y no piensa ponerlo de titular; el uruguayo Carlos Grossmüller, quien desde hace más de un año cobra su sueldo, no se va, y juega sin ningún apuro con las divisiones inferiores, pero no con el segundo equipo del club sino con el tercero; Albert Streit corre la misma suerte, y al igual que el anterior, se niega a irse porque su contrato, vigente hasta el 2012, es muy jugoso y lo que recibe en Schalke no lo recibiría en ningún otro lado. Al Bremen volvió el croata Jurica Vranjes, que estuvo prestado en el fútbol turco, pese a no tener perspectivas con el entrenador Thomas Schaaf; Said Husejinovic y Markus Rosenberg están en una situación similar. Ni que hablar del brasilero Carlos Alberto, que cobra en Bremen pero en Brasil va de equipo en equipo, a donde le abren espacio entra. En Dortmund están Florian Kringe, que después de dos fracturas graves es muy caro (2,2 millones euro) para cualquier otro equipo, y los delanteros Dimitar Rangeloy junto al paraguayo Nelson Valdez, por quien por lo menos hay ofertas interesantes desde Holanda (PSV Eindhoven). En Stuttgart hay un subcampeón del mundo que tiene reservada la banca, Khalid Boulahrouz, porque no se entiende con el entrenador (ni con el resto de sus colegas). En Hamburgo se gastaron una fortuna por Marcus Berg pero el delantero no llenó las expectativas y ahora no hayan como deshacerse de él; y aquí viene otro holandés que estuvo en Sudáfrica (¿llevan la cuenta? Ya son 3), Eljero Elia, al que el club del puerto quiere vender a toda costa; la historia de Mickael Tavarez no es distinta. El ecuatoriano Felix Borja, del Maguncia, buscó club durante más de un año pues el entrenador Thomas Tuchel no lo puso a jugar, ahora está a poco de aterrizar en Augsburgo; En Hoffenheim el argentino Franco Zuculini, proclamado como la gran alternativa a Javier Mascherano en la albiceleste, no despegó y tendrá que irse, con suerte a Italia, su destino preferido; a Jan Schlaudraff del Hannover lo invitaron a mirar a su alrededor a ver qué encuentra pues su salario es demasiado alto para el club y no está acorde con el rendimiento del jugador, la misma historia con Mike Hanke, ex integrante de la selección nacional alemana, cuya salida debe abrirle la puerta a un delantero más económico, pero Hanke no tiene ofertas. Y en Núremberg Angelos Charisteas, el héroe griego de la Eurocopa 2004, no tiene cupo pese a su contrato hasta el 2011, si encuentra club se puede ir, si no, no estará ni entre los suplentes. Este mundo del fútbol y sus negocios… |
||||||||
|
||||||||
| 19.07.2010 |
|
||||||||
| Por esta época, cuando no hay fútbol, cuando los clubes están preparándose para la próxima temporada, cuando el mercado está moviéndose a toda velocidad con futbolistas que van y vienen, vale la pena detenerse en un par de destinos que ilustran el alma del deporte que tanto nos apasiona. A Sami Khedira, el volante de contención alemán de la selección y del Stuttgart, lo pretende el Real Madrid; a Mesut Özil lo quieren todos los grandes equipos de Europa; por Thomas Müller los directivos de cualquier club invertirían su capital, y hasta se endeudarían, sí el jugador se decidiera a abandonar el Bayern, que tampoco lo tiene a la venta. Esas son las caras positivas del mercado de jugadores. ¿Y la cara negativa? Esa la entregan los futbolistas que de un momento a otro se quedan sin empleo porque sus clubes se negaron a renovarles un contrato que venció, y que aún no encuentran destino, y ni siquiera saben si lo encontrarán. Se podría pensar que ese sólo es el caso de desconocidos, de esos futbolistas que hacen parte del “montón” en las plantillas de los clubes profesionales. Pero no es así, y para ejemplificarlo les traigo dos nombres prominentes: Timo Hildebrand y Michael Rensing. Los dos porteros están sin empleo, y a los dos, en su momento, les perteneció un futuro que finalmente nunca llegó. Hildebrand fue incluso arquero de la selección alemana, hizo parte del equipo que disputó la Eurocopa 2004, la Copa Confederaciones 2005 y que terminó tercero en el Mundial 2006. Él venía detrás de Oliver Kahn y Jens Lehmann, era considerado su heredero y a más tardar en el 2008 –cuando alcanzaría a los 29 años el cenit de su madurez deportiva- se le veía como titular del equipo nacional. En la temporada 2006/2007 Hildebrand confirmó las expectativas de toda la afición y la crítica al salir campeón con el Stuttgart en una impresionante campaña. Lo que vino después fue todo cuesta abajo: un año y medio en Valencia donde no logró conquistar la titularidad de forma definitiva y luego su regreso a la Bundesliga, al Hoffenheim, equipo que había deslumbrado hasta su llegada pero con él en el pórtico se desmoronó. El Hoffenheim, donde tenía una cláusula de renovación automática del contrato cumplido un cierto número de partidos, lo descartó luego de que Hildebrand, por lesión, no llenara la cuota exigida para seguir en la plantilla. Hoy el arquero está buscando empleo y la búsqueda es hasta ahora, a sus 31 años, infructuosa y frustrante. Igual de frustrante es la situación de Michael Rensing, el segundo de Oliver Kahn en el Bayern, que como su suplente en la banca se llenó de títulos: campeón de la Bundesliga, campeón de la Copa Alemana. De él también se esperaba que llegará a la selección, en aquel entonces no había ni Manuel Neuer ni Rene Adler, él era el representante de la nueva generación, a él, el que a diario entrenaba con uno de lo mejores porteros del mundo (Kahn) bajo la supervisión de otro que en su momento fue también el mejor (Sepp Maier), sólo le esperaba una brillante carrera. Pero cuando a Rensing le llegó la hora su rendimiento fue el de aquello que venía siendo, un arquero suplente, no el de un gigante, sino el de alguien que se acostumbró a ser sombra. Kahn se fue y Rensing no llenó su vacío, ni convenció, y al final lo desplazó un veterano, Jörg Butt, a quien un juvenil talentoso (Rene Adler) había desbancado en Leverkusen. El que debía ser la cara de una nueva época en el Bayern está dando vueltas por el mundo del fútbol cumpliendo entrenamientos de prueba en equipos de escaso nivel, a los que no convence. Esas cosas también pasan en el fútbol, un deporte en donde todos se fijan en quienes triunfan, pero aquellos que fracasan terminan debajo del tapete, sin empleo. |
||||||||
|
||||||||
| 12.07.2010 |
|
||||||||
| El de Sudáfrica 2010 entregó un cierre más justo que el de Alemania 2006: el campeón fue el que desde el principio todos vaticinaban (y me atrevo a sostener que también querían), España, y no una sorpresa defensiva cuyo mejor partido fue contra los dueños de casa, Italia; el mejor jugador fue uno que de verdad creó y empujó, brilló y anotó, Diego Forlán, y no uno que se encargo de destruir y parar, de defender y ordenar, Fabio Cannavaro. Lo del goleador y el mejor jugador joven le tocaron otra vez a los alemanes, hace 4 años divido en dos –Miroslav Klose y Lukas Podolski- y ahora en una sola persona –Thomas Müller- a la que le pertenece el futuro. Esto es lo relevante en cuanto a lo oficial de las premiaciones, hay otras facetas menos oficiales, como el “equipo ideal” que cada aficionado y medio de comunicación elabora, y en el que con seguridad en casi todos Bastian Schweinsteiger y Thomas Müller tendrán su lugar, y con alta probabilidad en otros hasta figurarán el central Arne Friedrich y el volante creativo Mesut Özil. Pero por encima de ellos, y en eso coinciden todos (lo creo firmemente), la gran estrella alemana del Mundial 2010 fue el pulpo Paul y sus aciertos al 100%, un oráculo que se pensiona. En la cabeza de los alemanes y los millones de aficionado de la selección germana alrededor del mundo aún quedan rondando las especulaciones sobre si Aogo hubiera sido un mejor lateral izquierdo que Badstuber y Boateng (quienes compartieron la posición); sobre el por qué al entrenador Löw le resultaron a la perfección sus planteamientos tácticos contra Inglaterra y Alemania pero se tropezó con Serbia y se fracasó estruendosamente contra España; si en el partido contra los actuales campeones lo que faltó fue carácter como lo exhibieron Chile y Paraguay, o en la peor de sus expresiones fortaleza física (rudeza al borde de la violencia) como la que casi lleva a Holanda a la decisión por penaltis; sobre el cómo se opta por cambios como el de Mario Gómez por encima de Marko Marin o Stefan Kießling; el interrogante en torno a Toni Kroos, quien tuvo que ponerse en la fila detrás de un no exactamente brillante Piotr Trochowski; sobre el qué tanto pesó no contar con Thomas Müller en la semifinal; sobre el dolor de ver sentado en la banca Miroslav Klose en el partido en el que pudo haber escrito historia alcanzando y/o superando a Ronaldo en la lista de goleadores absolutos de los Mundiales. Hay muchas cosas que se pueden convertir en tema de una ronda post mundialista, pero esas son ya cosas del pasado, que hoy quizás parecen importantes pero que a la final ya no se pueden cambiar pues Sudáfrica 2010 ya terminó y la impaciente espera por Brasil 2014 ya empezó. Este Mundial le deja a Alemania otras cosas, asuntos que son de mucho más peso que el ¿qué hubiera pasado si…? 1- La continuidad del entrenador Joachim Löw aún no se decide a responder a la pregunta ¿sigue, o se va? El entrenador no se ha dejado tentar por la Cruz al Merito que le otorga el estado alemán, ni por el unánime grito del país futbolístico que no sólo le pide que se quede sino que aboga por un significativo aumento de su salario, tampoco por el respaldo de sus jugadores ni mucho menos por la ola de aceptación entre sus compatriotas que muchos políticos desearían para si. Löw tampoco se ha dejado presionar por la Federación Alemana de Fútbol (DFB) que pretende colocarlo entre la espada y la pared poniendo a circular los rumores de que ya “todo está arreglado” en torno a su nuevo contrato hasta el 2012. El problema en torno a la continuidad del entrenador ya no se limita a su enconada disputa con los directivos de la DFB, en los que no confía y los que en varias ocasiones en el pasado reciente lo han hecho lucir como un egoísta avaricioso con objeto de debilitarlo en la negociación de contrato, así como tampoco a su aspiración de ser el superior de todas las selecciones nacionales y no sólo de la de mayores, lo cual ocasiona divisiones al interior de la administración del fútbol alemán que ha aprendido a reconocer el trabajo de Matthias Sammer como máximo jefe de los equipos inferiores nacionales. El mayor obstáculo actual de Löw es que después de un segundo lugar en la Eurocopa 2008 y un tercer lugar en el Mundial 2010 con un equipo casi surgido de la nada (en gran parte y tal como formó, pues así no tenía antecedentes) es que las expectativas que debe llenar son ya desde hoy altas, muy altas, de él se esperará una clasificación sin tropiezos a la Eurocopa 2012 y el título en la misma. Él conoce su dilema, y sabe también que desde la perspectiva táctica y estratégica estaría en condiciones de llenar (más que menos) esas expectativas, pero también él en su interior sabe que hay algo que él no le puede comunicar al equipo (actualmente), algo evidente en el partido contra España: la libertad de crear su propia estrategia en la cancha y valerse de sus propios recursos en pleno partido cuando el plan original no funciona. El error máximo de Löw en el Mundial fue su carencia de “plan B”, el haber confiado (o pretendido) que su equipo encontraría por sí mismo las respuestas a los inconvenientes no previstos que se le atravesaron en el camino. Ahora, de continuar, Löw no sólo tiene que trabajar en el equipo sino en sí mismo, ello significa un doble esfuerzo, y los entrenadores son también seres humanos; como cualquier ser humano se lo piensa antes de asumir una situación en la que se tiene sólo una alternativa (ganar) con trampas infinitas. Yo le daría la bienvenida a la permanencia de Löw al frente de la selección (dando por sentado que él también trabajara en su propio mejoramiento) pero tengo mis dudas que de verdad lo haga. 2- El problema Ballack Después de cada Mundial las selecciones se renuevan, en el caso de Alemania su selección se renovó durante el Mundial. Por eso los acostumbrados cambios que se dan cada dos años (contando la Eurocopa) con despedidas de jugadores de nivel que cumplen su ciclo, no acontecerá con el equipo que estuvo en Sudáfrica. Por eso, porque el equipo alemán del 2010 tendrá continuidad, es un dilema grande la pregunta ¿qué hacer con Ballack? Por supuesto que el volante debe recuperarse de su lesión y mostrar un rendimiento estable al inicio de temporada en la Bundesliga para sustentar una nueva convocatoria, que a priori es un hecho. Ballack no se va a marginar por voluntad propia; el equipo actual no lo necesita, o mejor, no depende de él; es casi impensable que su reintegración se hará vía banco de suplentes, en Alemania no hay nadie tan valiente como para marginar a un jugador de su categoría de la titular simplemente porque no encaja en el sistema; pero el dilema es que Ballack no pasa en el sistema pues con él se rompería un equilibrio logrado en la zona posterior, con él Bastian Schweinsteiger, quien ascendió a estrella internacional en Sudáfrica, sería degradado a ser actor de reparto, un desperdicio, y el fluido toque y estilo de combinación se vería frenado por el balón largo, los centros y los tiros de larga distancia, cosas a las que pocos de los seleccionados actuales juegan; y a ello se le suma el debate en torno al brazalete de capitán, nadie lo quiere de capitán por fuera de la cancha (en ese escenario se prefiere a Lahm con su filosofía de la igualdad que a Ballack y su concepto de jerarquía piramidal), pero adentró fue obvio (también para los jugadores) que en los momentos cruciales se le necesita, por eso Schweinsteiger (el verdadero capitán durante los partidos) le extraña. Ballack aporta a la actual selección más problemas que soluciones, pero su nombre no es el único porque por allí andan también pidiendo pista para retornar al seno del equipo nacional representantes de otro fútbol: el portero Rene Adler (pese a su juventud), el volante de contención Simon Rolfes, y hasta el central Christoph Metzelder, quien ya anunció su voluntad de volver y explicó que esa es la razón de su repatriación con el Schalke. 3- Delantera ¿Y qué pasa en el ataque? Hasta el 2012 no ha inconvenientes, Miroslav Klose, pese a su edad, confirmó que su retiro de la selección sucederá después de la Eurocopa que se jugará en su “otra” patria, en Polonia. ¿Y después? Alemania llevó a Sudáfrica 6 delanteros nominales pero dos de ellos fueron titulares constantes como volantes por las bandas (Podolski y Müller), uno fue suplente de esos dos (Cacau) con las mismas funciones, un delantero neto (Klose) y dos que en el papel eran sus sustitutos pero que no aportaban todo lo que en movilidad entregaba el fijo (Gómez y Kießling) Alemania, el país de Völler, Klinsmann, Rummenigge, Gerd Müller, pasa por un periodo de escasez en la ofensiva, no porque no los haya (allí espera Helmes, o el juvenil de la Sub 21 Schieber), sino porque no compaginan con su mediocampo; todos ellos son la antitesis del exitoso Thomas Müller, poca movilidad y mucho atropello. Los alemanes, que en la zona defensiva (Matts Hummels, Benedikt Höwedes, Stefan Reinartz, Gonzalo Castro) y de volantes (Marco Reuss, Christian Träsch, Marcel Schmelzer) tienen suficiente material para ampliar y complementar el nuevo sistema, acusan pocas reservas apropiadas en el ataque. Esos son los tres principales temas de la selección en la era post Mundial y pre Eurocopa. |
||||||||
|
||||||||
| 12.07.2010 |
|
||||||||
| Tras la victoria sobre Uruguay que le entregó a Alemania el tercer puesto en el Mundial Sudáfrica 2010 los jugadores y el cuerpo técnico empacaron sus maletas y se despidieron del hotel Velmore Grande abandonando el país anfitrión del máximo evento del fútbol. Antes de irse una última conferencia de prensa en la que el jefe de estado alemán, el recien elegido Christian Wulff, anunció que Alemania le concederá al entrenador Joachim Löw, en una ceremonia cuya fecha está por definir, la Cruz al Merito, una de las más alta (quizás la más alta) distinciones que se recibe en el país. Löw agradeció el reconocimiento pero aún así se negó a dar un sí categórico a la continuación en el cargo, su futuro es incierto, aún no se sabe si seguirá como entrenador nacional ya que, en sus propias palabras, necesita tiempo para “saber si tengo las fuerzas y las energías para conservar el cargo”. Así, una vez más, se agudiza la división entre el cuerpo técnico y la Federación Alemana de Fútbol (DFB) cuyas “fuentes” habían filtrado a la prensa una renovación del contrato del entrenador que “ya estaba acordada y se firmaría a finales de julio”. El debate en torno al brazalete de capitán también permanece encendido, la llama prendida por Philipp Lahm con sus declaraciones (“no pienso devolverla voluntariamente”) sigue calentando el ambiente y Bastian Schweinsteiger sostuvo que “nuestro capitán es Michael Ballack” lo que muestra que al interior del equipo también hay fisuras sobre el tipo de liderazgo que se necesita en la cancha. En el aire, a bordo del A380, rumbo a casa, Thomas Müller se enteró de su premio doble: goleador y mejor jugador joven del Mundial: “es un reconocimiento para la eternidad el cual le quiero agradecer al Bayern y a la selección donde me regalaron su confianza en un año que para mi fue increíble”. A las 6:16 a.m aterrizó el equipo alemán en Francfort, con excepción de Per Mertesacker, quien desde Johannesburgo emprendió vacaciones, todos los jugadores pisaron suelo alemán luego de su aventura en Sudáfrica y se despidieron mutuamente con rumbo a sus casas. Los casi 500 aficionados que madrugaron a saludar a su equipo en el aeropuerto sufrieron una gran frustración pues los seleccionados alemanes fueron evacuados por una puerta trasera. Punto final del “Diario alemán”. |
||||||||
|
||||||||
| 11.07.2010 |
|
||||||||
| Alemania 3 – Uruguay 2 Se conquistó el tercer puesto del Mundial Sudáfrica 2010 y con él la Federación Alemana de Fútbol (DFB) obtuvo ganancias por 2 millones de euro. “Pudo ser mejor, pero estamos satisfechos” fue el comentario compartido del cuerpo técnico. El entrenador Joachim Löw se niega a confirmar si seguirá al mando de la selección: “necesito un par de días para reflexionar”. Se acabó la aventura africana, siguiente etapa la Eurocopa 2012. |
||||||||
|
||||||||
| 10.07.2010 |
|
||||||||
| Se entrenó con bajas: el entrenador Joachim Löw no dirigió la práctica, ella quedo en manos del asistente Hansi Flick pues su jefe pescó una gripe y debió guardar reposo en cama con una fiebre de 39°; aquejados también por la enfermedad Philipp Lahm y Lukas Podolski, quien casi de seguro se pierde el partido contra Uruguay al igual que el portero Tim Wiese, a quien se le pensaba dar una oportunidad en el cierre del Mundial para mostrarse pero una infección hecho al piso el plan. Miroslav Klose tampoco entrenó, pero se espera que juegue, al fin y al cabo es su última oportunidad de igualar o superar el récord de Ronaldo como máximo goleador de los Mundiales. Se conoció que Bastian Schweinsteiger y Mesut Özil hacen parte de la lista de diez candidatos al “Balón de oro” del Mundial, pero por adelantado se sabe que no ganarán el premio (por culpa de no estar en la final); caso contrario el de Thomas Müller, de quien ya se sabe que va a recibir la distinción como “mejor jugador joven” del Mundial pues sus dos rivales -Andre Ayew (Ghana) y Giovani dos Santos (México)- hace rato se despidieron de Sudáfrica, y sus acciones ni fueron tan decisivas como las del alemán, ni quedaron en la memoria de los expertos y la afición. El gerente de la selección, Oliver Bierhoff, salió a desmentir los rumores de prensa sobre un preacuerdo hasta el 2012 entre la Federación Alemana de Fútbol y el entrenador Joachim Löw para renovar su contrato. “De eso se hablara mucho más tarde” afirmó Bierhoff; quienes saben más sostienen que el acuerdo está en pie, pero que el único que aún no sabe sobre su futuro es el gerente de la selección, quien lucha por quedarse pero tal vez tendrá que irse. Una vez se llegó a Puerto Elizabeth, donde se jugará contra Uruguay, el cuerpo técnico informó que le dará la oportunidad a varios de sus reservistas de ingresar a la cancha: Serdar Tasci y Dennis Aogo tienen la certeza de que podrán por fin experimentar lo que es un partido en un Mundial. Toni Kroos va casi seguro, bien sea por Özil (quien se quejó de agotamiento) o Podolski (gripe). Marcell Jansen podría iniciar si Lahm no se recupera, entonces Boateng iría a la lateral derecha (su verdadera posición). Mario Gómez también podría empezar contra Uruguay si Klose señala que sus dolores de espalda lo atormentan demasiado. |
||||||||
|
||||||||
| 09.07.2010 |
|
||||||||
| Caras largas en la sede de la concentración alemana en Sudáfrica el “día después” de la derrota ante España que acabó con las aspiraciones al título en el Mundial. Joachim Löw: “estamos decepcionados pero no desmoralizados, jugamos un gran torneo y el equipo va a mejorar. Hay que reconocer que los españoles jugaron mejor y ganaron merecidamente, ellos nos mostraron nuestras limitaciones y nosotros llevamos apenas un par de semanas jugando con la formación actual, nuestro más grave error fue la falta de recuperación, el perder el balón tan rápido cuando por fin lo teníamos, además nos faltó lo que tuvimos contra Inglaterra y Argentina, valor y convicción y eso es algo que no me puedo explicar. Estoy seguro que España va a ganar el Mundial, nosotros, por nuestra parte, nos prepararemos a conciencia para el partido por el tercer lugar contra Uruguay, queremos cerrar un buen torneo de la mejor manera posible”. A propósito del entrenador, ya se conoció la noticia que su contrato será renovado por dos años más y que éste se firmara a finales de julio. Otra noticia importante, a diferencia de hace 4 años, cuando pese a lograrse apenas un tercer lugar la selección fue recibida en Berlín con honores de triunfador por la afición, este 2010 se canceló un evento de este tipo, la decisión la tomó el consejo de los jugadores (Lahm, Schweinsteiger, Friedrich, Klose) primero por razones logísticas (el equipo regresa al país 2 días después del partido contra Uruguay), segundo el argumento de que el objetivo no era estar entre los 4 primeros, pues como dijo Schweinsteiger “ya dos veces, en el 2006 y el 2008, la afición ha festejado nuestro regreso, lo menos que podíamos hacer era a la tercera poder llevarles la Copa del Mundo”. El asistente Hansi Flick también atendió a la prensa: “el tercer puesto es nuestra meta actual. No entiendo que se diga que faltó espíritu de lucha en Alemania, es muy difícil arrebatarle el balón a España, un equipo que lo pone a circular con gran seguridad y eso obligó a que siempre estuviéramos corriendo detrás de sus jugadores”. El debate en torno al futuro capitán de la selección alemana se acabó. El actual, Philipp Lahm (quien a por cierto dijo al final del partido contra España “no tengo ganas de jugar contra Uruguay”) sostuvo que “no fue mi intención atacar a Ballack con mis declaraciones antes de la semifinal, lo cierto es que cuando uno tiene el honor de ser capitán le gustaría seguir siéndolo, pero no tendré problemas en que cuando Michael Ballack regrese él sea el capitán”. (Efectos de la derrota…) Para el duelo del sábado ya se anunciaron modificaciones: Dennis Aogo y Serdar Tasci van a jugar, probablemente también el arquero Tim Wiese. Mesut Özil y Sami Khedira tienen problemas musculares y quizás le den paso a Toni Kroos y Marcell Jansen en el plantel titular. Miroslav Klose tiene dolores de espalda y está en duda su participación en el que para él sería probablemente, por la edad, su última aparición en un Mundial, y la última oportunidad de alcanzar o romper el récord de Ronaldo con 15 goles. |
||||||||
|
||||||||
| 08.07.2010 |
|
||||||||
| España 1 – Alemania 0 Así en blanco y negro un resultado que tiene otros colores, un marcador que es rojo y amarillo, pero ante todo un triunfo que le hace justicia al fútbol. Porque el que jugó fútbol fue España, Alemania (apropiándome del pensamiento de mi amigo Cacho) pretendió jugar ajedrez y se equivocó de deporte. Eso no le quita meritos al buen torneo de la selección germana, que fue grandioso, pero desnuda lo que más le falta a un equipo aún demasiado joven, madurez y recorrido, lo que sí tuvo el rival. Los españoles le fueron fieles a su filosofía de juego, los alemanes se olvidaron de ella, perdieron el hilo conductor que les señaló el camino a través del laberinto de octavos y cuartos de final; en semifinal el rendimiento no fue ni la sombra de aquel que nos deleitó en las fases previas del Mundial y para ilustrar el extravío conceptual está la imagen del minuto 81 cuando ingresó Mario Gómez a aportar algo de pasado al equipo: a romper como sea adelante, ¡como sea! Que España buscaría hacerse al control del balón era algo que todos sabían, que jugarían a pasárselo con seguridad, en corto, hasta conseguir acercarse al área, donde lo suyo es asediar como una tropa griega frente a las murallas de la ciudad enemiga hasta encontrar el hueco que permite derrumbarla. Todo eso era conocido. Que Alemania no encontrara la forma de detenerlo, esa fue la sorpresa. Yo, creo que ustedes también, contaba con un partido abierto, con uno en el que España podría desplegar su poderío pero también en el que los alemanes podrían hacer su juego. En resumen un “toma y toma” un “dame y dame” (cada uno con su estilo). Pero no, el partido se tornó unidireccional porque Alemania en vez de ir con fortaleza y coraje a buscar el balón prefirió esperar, y esa espera la convirtió en el público con el mejor lugar para ver el espectáculo que montó el rival. Si no se choca y no se busca al contrario, no se recupera el balón, y sin balón es imposible hacer la transición de defensa a ataque cuya precisión y velocidad fueron las características del fútbol alemán en Sudáfrica; ese atractivo juego basado en parar el recorrido del enemigo tomándolo a contrapié con una rápida combinación que en tres, cuatro, cinco toques ponía a Alemania en posición de gol brilló por su ausencia. La precisión en los pases (en las pocas veces que se tuvo la pelota) creo otro bache. A España se le podía regalar la iniciativa, si querían tener el balón pues que lo tuvieran, pero cuando Alemania se apoderara de él (cosa que no ocurrió) tenía que ponerlo allí donde el compañero lo necesitaba, pero usualmente terminó en los pies de los españoles. La ausencia de Müller pesó más de lo que se preveía, Trochowski no aportó y con su presencia en el partido murió la banda derecha. Aquello para lo que se le prefirió, su disparo de distancia, se vio una sola vez, lo demás fue correr y correr y correr, pero siempre detrás de una camiseta roja. El de Hamburgo le puso voluntad pero fue evidente que está dos escalones por debajo de Müller, quien con su movilidad, con su capacidad de ofrecer siempre una estación para el transporte del balón y contribuir a que llegue al ataque, en caso necesario con él mismo como definidor, le da algo al equipo alemán que no hay otro que lo ponga. Con Kroos la cosa mejoró, al igual que con Jansen por un Boateng que cumplió en lo defensivo pero cuyas limitaciones en el desdoble sólo agudizaron el dominio español. Pero esos cambios llegaron tarde. ¿Lo paradójico? Que Alemania jugo los primeros cinco minutos posteriores al gol como debió haber jugado todo el partido: buscando el balón, abriendo las bandas, proponiendo por la mitad. Otra vez demasiado tarde y demasiado breve el despertar que se suspendió con el ingreso de Gómez. Al finalizar el partido todos los alemanes reconocieron que España fue mejor, un gesto de grandeza, sí, pero a la vez una prueba de que no se es ciego, un reconocimiento de los errores, que en palabras de Marcell Jansen (que comparto) se redujeron a la “falta de valor” para enfrentar a un rival al que se respetó mucho y se le permitió hacer lo que mejor hace. Pero el mejor resumen del frustrado paso a la final del Mundial de Sudáfrica (que también comparto y no lo pongo en mis palabras para dejar que eso lo mencione alguien desde adentro) es el entregado por Bastian Schweinsteiger: “nos faltó mucho en el aspecto táctico para enfrentar a España, un rival que sabíamos a qué iba a jugar pero contra el cual no encontramos las respuestas”. Para sacar adelante los planes se necesitan dos elementos: que el plan sea bueno y que los que lo ejecutan sean los apropiados. Ayer, pese a todos los halagos que he hecho en el pasado reciente de Löw y su equipo, el plan no fue bueno, o los que tenían que ejecutarlo no eran los apropiados, o ambas cosas. El equipo empacó en esta semifinal una experiencia que enriquece, una que es mala pero por lo menos mostró, citando a Löw “cuales son los limites de la selección alemana”. Hay que seguir por el camino que se empezó a recorrer, no queda otra, el partido contra España debe servir para edificar, para que cuerpo técnico y jugadores sepan dónde se está y qué hace falta. Desde mi perspectiva lo que más falta es lo único que no se le puede pedir hoy a esta selección: madurez. Un equipo con más recorrido reconoce con mayor antelación durante el discurrir del partido que si no se va al choque con más decisión no se obtiene el balón, y que sin él no se juega, solo se mira. Un equipo maduro hace lo que hizo Paraguay: con decisión a destruir, sólo que los suramericanos tenían un problema, su destrucción fue efectiva pero hacia delante no se podía esperar mayor cosa de ellos. De Alemania, de haberlo hecho así, en cambio, sí se podía contar con un ataque poderoso, y eso es lo triste por que sin el primero (destrucción) no hay lo segundo (construcción de oportunidades). Lo negativo de Alemania en el Mundial fue la semifinal; lo positivo el resto… (lea aquí). |
||||||||
|
||||||||
| 07.07.2010 |
|
||||||||
| Los últimos en entender que la hora ha llegado son aquellos a los que les llega; no hay nada más doloroso que ver a héroes del pasado perdiéndose el momento oportuno de retirarse y decir adiós y en vez de ello tener que escuchar sus consignas de “querer dar más” cuando ya no se les pide nada, y cuando ya dieron suficiente. Gracias por todo y buena suerte. Esas sería una frase digna, y si Michael Ballack es la mitad de inteligente de lo que pregona, la dirá pronto pues no puede ser él el único ciego que no percibe cuan “indeseado” es en la selección actual, tanto por la afición (menos) como por la crítica (un poco más), el cuerpo técnico (aún más) y los jugadores (muchísimo más). El debate que encendió Philipp Lahm con su ya histórico “no pienso devolver el brazalete voluntariamente” no empezó a rodar de la nada, no, por el contrario, es un movimiento que viene desde lo más interno del equipo nacional alemán, donde sus integrantes disfrutan ahora una gran libertad y un auto aprecio enorme generado por el sentimiento de que todos son iguales, no como antes (con Ballack, con Frings) cuando todos eran vasallos de los “señores feudales” que imponían su voluntad (dentro y fuera de la cancha) por encima del resto, fuese este quien fuese. Es un corte generacional, y es definitivo, no tiene marcha atrás, y su velocidad dependerá del resultado de hoy en la semifinal del Mundial contra España; de ganarse ese partido la secesión se acelera; de ganarse la final y obtenerse la Copa del Mundo será inevitable e irreversible. Ballack sabe que un resultado negativo de Alemania en cualquiera de los dos compromisos que le restan a Alemania en Sudáfrica abre una ventana de esperanza para su retorno a la selección, una pequeña, pero una que le permitirá y le justificará luchar por incorporarse de nuevo a un grupo que cree podría volver a controlar como lo hizo en el pasado. Ballack hace parte de una generación en la que él, cuando tenía la edad de los muchachitos Özil, Marin, Müller, Neuer y compañía, tenía que ordenarse de último en la fila, guardar silencio cuando hablaban los mayores, rendir pleitesía a las estrellas, limpiar sus propios zapatos y los de los compañeros más veteranos. En resumen, Ballack creció en una estructura de escalera, en la que se mira de abajo para arriba, y conforme se asciende y se acumulan meritos, se mira de arriba para abajo. Los de ahora no miran ni para arriba, ni para abajo; para los de ahora es todo lineal, y una figura como Ballack que por sus logros reclamaba su tributo, les era (les es) extraña aún cuando se vean obligados a participar en el jueguito. Las palabras de Lahm no son ni casuales ni solitarias, el equipo lo respalda (de otra forma el actual capitán no se hubiera atrevido a formularlas cuando las formuló) y representan un giro completo al interior de la selección que se dio durante el Mundial, pues antes de que arrancará el lateral del Bayern aceptó el honor de conducir a la selección en Sudáfrica a manera de representante de Ballack, no ciertamente como su sucesor. Las cosas son hoy distintas. Al entrenador Joachim Löw, que tanto éxito ha tenido con el equipo que compite en el Mundial, le viene bien que la discusión se origine al interior del equipo pues lo libera de una carga que tarde o temprano hubiera tenido que asumir, un conflicto que se resume con la pregunta ¿después de semejante Mundial debo dar un pie en el pasado o continúo la marcha en el futuro? Esa marcha no funcionaria con Ballack, y eso lo sabe mejor que nadie Löw, quien inició el desmonte del capitán en el mismo momento en el que dejó por fuera a su lugarteniente Thorsten Frings, expulsandolo (que fue expulsión) del grupo por la vía de una no convocatoria. Löw hoy comenta las declaraciones de Ballack diciendo “en la selección hay libertad de expresión y nosotros queremos aquí jugadores que digan su opinión”. Es claro su mensaje, y para quienes no lo entienden basta ampliarlo con lo que segundos más tarde fue su gran reflexión del día: “En el Mundial todavía hay equipos que viven de las grandes personalidades y los tipos de carácter fuerte. Nosotros siempre imaginamos tener un equipo integrado que desarrollara un concepto futbolístico”. Es discutible si este es el momento y el lugar para abrir la puerta de la selección y mostrarle la salida a Ballack, pero si el jugador comprende lo que se está diciendo, que es expresión de lo que se quiere, se va. Su regreso sólo traería cosas negativas: debates, divisiones internas, mal ambiente y un freno a un fútbol que está yendo por buen camino. La selección de Alemania ya no es una a la que Michael Ballack pertenece, ¿por qué insistir en ser parte de ella?. Adiós Ballack, gracias por todo y buena suerte. |
||||||||
|
||||||||
| 07.07.2010 |
|
||||||||
| A eso del mediodía la selección emprendió el vuelo a Durban, no sin antes publicar un mensaje a la afición en el que se lee, entre otras cosas: “pese a los casi 10.000 kilómetros que nos separan ha sido un gran apoyo para todos los que aquí estamos, su entusiasmo y solidaridad nos han hecho fuertes”; “las imágenes que hemos visto de lo que se está viviendo en casa, de los cientos de miles de compatriotas que celebran una pacífica fiesta futbolera, nos han erizado la piel”; “El camino aún no se acaba, la fiesta debe seguir, tanto en Sudáfrica como en Alemania, todos unidos somos un solo equipo y todos tenemos el mismo objetivo. ¡Juntos lo vamos a lograr!”. A las tres de la tarde se arribó al hotel en Durban, a las 6 se entrenó con buenas noticias: Joachim Löw puede contar con todo el plantel, todos están recuperados y en buen estado físico y anímico. El entrenador de Alemania dijo “somos un equipo mejor que el que jugó la final de la Eurocopa 2008” y con ello se cerró el capitulo preparación y ahora sólo resta jugar contra España. |
||||||||
|
||||||||
| 06.07.2010 |
|
||||||||
| Antes de iniciar el Mundial de Sudáfrica relaté aquí en el blog (10 de junio ¡Llegó la hora!) que esta selección alemana que hoy tanta admiración ha despertado en el mundo no era el equipo de Löw, que era más el grupo de Matthias Sammer y Horst Hrubesch, el triunfo de una nueva generación fruto del excelente trabajo en divisiones inferiores de la Federación Alemana de Fútbol, un plantel formado a retazos por culpa de la emergencia y la necesidad, compuesto por jugadores previstos para el futuro, pero no para el presente. Hoy tengo que reconocer que en el breve espacio temporal con el que contó durante la preparación del Mundial y la marcha del mismo, Löw construyó su selección. Y lo que ha consolidado lleva su toque personal, esta selección no necesita de los grandes discursos propios de la era Klinsmann, en los que similarmente a la Argentina de Maradona, motivar parecía ser la principal función del entrenador, mientras diseñar táctica y estrategia era la labor del asistente, en aquella época Joachim Löw. Esta selección tampoco está subyugada por las estrellas, a este equipo la fortuna (que es el infortunio de Ballack) le liberó del caudillismo, de la obligación de crear planes como se cortan vestidos a la medida de quien los porta; ya no se gira en torno al individuo, se concentra todo en el colectivo. Estos aspectos (más táctica y estrategia, menos dependencia de la figura, más trabajo del colectivo) compaginan a la perfección con el espíritu futbolístico que Joachim Löw privilegia, con ellos a la mano es posible planear partidos, impartir instrucciones y sentarse (en sentido figurativo) a ver como tanto el plan como las instrucciones se desarrollan y cumplen en la cancha. Löw es un amante del detalle, un estudioso que se sirve de la información con la que cuenta, la que le suministran sus jefes analíticos (información cuya valía conocía Klinsmann, pero no por ello tenía idea de cómo usarla) para descubrir fortalezas y debilidades del rival. No hay partido del entrenador alemán que no tenga un plan, y no hay plan que no contemple tanto fortalezas como debilidades del contrario al igual que las propias. Löw ha sabido aprovechar el hambre de triunfo de su tropa, de juveniles como Neuer, Boateng, Khedira y Müller, y a la vez lo que su corta edad más aporta: un estado físico excepcional. No es coincidencia que ese sello que tiene hoy la selección como un equipo de veloz desdoblamiento (ustedes lo llaman contragolpe) de defensa a ataque se logre con jugadores frescos y llenos de ganas. Ese concepto no hubiera funcionado con otros en su lugar y es merito del entrenador descubrir que tiene y cómo explotarlo (y este es sólo un ejemplo fácil de entender, para no tener que profundizar en otros mucho más técnicos). Löw ha explotado al máximo valores en los que parecía que sólo él confiaba (Podolski y Klose que en sus clubes cumplieron una, sí, horrenda campaña) entregándoles responsabilidades que los hacen crecer, y el sentimiento de un padre amoroso que está allí para velar por ellos (lo cual al fin y al cabo es más pragmático que profundo), mientras se jugaba obstinado su propio futuro. Löw gana partido en el tablero (también los pierde como contra Serbia) proponiendo las fórmulas ideales, y asistido por el psicólogo de la selección le ha dado a todos la sensación de ser los mejores, y ellos convencidos de ello (que también es tarea de un entrenador) y con la lección de cada partido memorizada, juegan como tales. Löw ha llevado a cabo una revolución que Klinsmann (asistido por él) le había prometido al fútbol de Alemania; la revolución de Klinsmann se quedó en el tintero porque la suya era una de consignas; la de Löw es real (y sin promesas previas) porque se lleva a cabo en la cancha a donde el equipo no sólo llega motivado sino también con una clara idea de qué hacer. Yo no se qué va a hacer la Federación Alemana de Fútbol al final del Mundial, pero a diferencia de el momento histórico previo al torneo cuando especuló con librarse de él, hoy no hay nadie dentro o fuera de este deporte que entienda o justifique una dimisión de Löw, el hombre que le dio forma a un palacio (23 de junio Jogi (La parábola del arquitecto)) |
||||||||
|
||||||||
| 06.07.2010 |
|
||||||||
| Las esposas, novias y amigos de los jugadores se quedaron haciéndoles compañía hasta la hora del almuerzo, que degustaron en su compañía; de todas formas tampoco es que hayan tenido tiempo para disfrutar en pareja, los seleccionados se pasaron la mañana atendiendo a la prensa en citas individuales para entrevistas en torno al partido contra España en la semifinal del Mundial. El equipo entrenó al final de la tarde, dos horas, de 5:00 p.m a 7:00 pm, el plan ya está listo pero no el reemplazo de Thomas Müller, suspendido para la semifinal por acumulación de tarjetas amarillas. El entrenador Löw tiene una lista de posibles sustitutos que va en este orden: Piotr Trochowski, Toni Kroos y Cacau, pero la decisión definitiva aún no se toma; el que no tiene ninguna oportunidad es Marko Marin, quien sigue “caído” en los ojos del cuerpo técnico. Al entrenamiento faltaron Sami Khedira y Arne Friedrich, a quienes se les ordenó reposo ya que los músculos del muslo están muy resentidos; Cacau, en cambio pudo cumplir con la práctica y luce mejor de su tirón en los abdominales. En la noche el cuerpo técnico se sentó con los jugadores a repasar el video de la final de la Eurocopa 2008, el cual marchó comparado con partidos recientes de los españoles, acompañado de explicaciones sobre el funcionamiento táctico de los ibéricos e instrucciones sobre el comportamiento alemán en cada una de las variantes. La visita relámpago del ex capitán Michael Ballack concluyó, el nuevo jugador del Leverkusen se marchó a Luxemburgo a trabajar en su recuperación con un sabor amargo en la boca tras ver que ni se le necesita ni su presencia es vital para la selección, de hecho su futuro en el equipo nacional es incierto (a Löw le tocaría volver a replantear todo el concepto que ha funcionado en el Mundial) y en caso de producirse un regreso, es incierto en qué condiciones, pues el actual capitán, Philipp Lahm, anunció “quiero conservar el brazalete, no tengo intenciones de entregarlo voluntariamente”. A la rueda de prensa diaria acudieron el entrenador Joachim Löw, Bastian Schweinsteiger y el portero Manuel Neuer. Todos entregaron una declaración de amor a admiración al fútbol practicado por el rival de turno; nada de críticas, nada de calentar la semifinal con provocaciones, solo halagos, únicamente halagos. Löw: “el ambiente al interior del equipo es bueno pero no eufórico, estamos plenamente concentrados en la semifinal, contra España no nos bastará estar bien físicamente, allí tendremos que funcionar tácticamente casi a la perfección y eso es lo que queremos lograr; este partido no es una revancha por la derrota en la final de la Eurocopa, España era sin lugar a dudas el mejor equipo de ese torneo, para mi es la selección favorita al título en el Mundial pero nosotros tenemos oportunidades de vencerlo, no estamos desahuciados pese a que ellos cometen muy pocos errores, y a que en sus filas no hay sólo un Messi sino muchos Messis”. Schweinsteiger: “tenemos posibilidades de llegar a la final pero hay que reconocer que España tiene jugadores a los que es difícil controlar individualmente a lo largo de 90 minutos; nosotros queremos mostrar que somos mejores hoy que en la final de la Eurocopa del 2008, pero sin duda este partido es más exigente que contra Inglaterra o contra Argentina, para mi España es el mejor equipo del mundo”. Neuer: “tenemos una gran tarea por delante”. |
||||||||
|
||||||||
| 05.07.2010 |
|
||||||||
| El día 53, el día perfecto, fue perfecto dentro de las limitaciones de la humanidad, y es ampliamente conocido que errar es humano. La perfección, al igual que la felicidad, no es un concepto concreto sino deseable, algo que hay que perseguir teniendo en mente que es inalcanzable, que la realización está en acercarse a ese estado aunque no sea susceptible de apropiación. Visto así fue que hablé del día perfecto. ¿Pero saben por qué las cosas no son perfectas? Porque son humanas y no divinas, y porque están sujetas a la evaluación humana, que tampoco es divina. Esa evaluación permite encontrar errores de juicio, errores de apreciación, errores de aplicación; en resumen, la perfección no existe porque siempre habrá alguien capaz de encontrarle un pero. Es cierto, estoy de acuerdo con quienes así lo plantean, la actuación de Alemania ante Argentina no fue perfecta, por los argumentos que muchos exponen (en los que yo no estoy de acuerdo) y por el mío (con el que obviamente estoy de acuerdo): la selección desperdicia demasiado, desaprovecha resolver partidos por la vía del nocaut, es botarates, se comporta como la esposa de un nuevo rico a la que sólo le importar gastar sin la preocupación de administrar, sin darle a las cosas el valor que tienen. Pero como esa esposa despilfarradora, quizás su problema verdadero radique en que no ve lo que derrocha porque cuando se tiene tanto de algo es imposible pensar que el recurso se puede agotar. Alemania “se come” los goles: cierto. No está bien, no debe ser así, eso es criticable. Pero entonces a quienes le echamos en cara ese “error” nos estiran un papelito con estadísticas de los semifinalistas del Mundial que leemos con (¿sin?) asombro: Alemania 13 goles (promedio +11); Holanda 9 (+6); Uruguay 7 (+5) y en último lugar (lo que teóricamente tranquiliza) el rival del miércoles, España 6 (+4) y un reconocimiento público de la boca de Piqué “se nos dificulta anotar”, lo cual contra Alemania puede cambiar por el simple planteamiento que se espera en ese partido de semifinal. (Quienes aún no han consultado el texto al respecto, por favor léanlo). La mayoría de las cosas que nos preocuparon antes, y en la fase inicial del torneo, han ido desapareciendo, se han ido afinando, y por lo menos contra Argentina casi no se vieron: Mertesacker ganó todos sus duelo; la apertura de juego desde el fondo fue mucho más limpia, efectiva y dinámica que en el pasado; el corredor izquierdo se usó, por allí llegaron TODOS los 4 goles; Boateng lució sólido por su banda y se sumó al ataque cuando había las condiciones para ello (al fin y al cabo lo suyo es asegurar); TODOS los jugadores se sumaron a la contención, unos persiguiendo el balón, otros acosando al rival, el resto reduciendo espacios; Khedira fue constante en la recuperación, Schweinsteiger se alzó con el peso del desdoble ofensivo (¡y como!), y el doble 6 engranó de forma ideal. Ahora bien, que el rival también juega se da por descontado, Argentina se vio obligado a hacer algo que España por pura filosofía (no por necesidad) hará el miércoles: hacerse al balón, ponerlo a circular, acechar, buscar la definición. Eso es inevitable, es más, es deseable que suceda pues sólo así se abre un equipo, sólo así se dan espacios en la manera más ahorrativa posible, de lo contrario (y basta ver el problema español a lo largo del Mundial) hay que estrellarse 1001 vez contra la pared. Que el rival se acerque, pruebe y genere peligro es ineludible, lo importante es cómo se resuelve la situación, cómo se enfrenta el riesgo, cómo salir de él, cómo traducir esas situaciones en acciones positivas (contragolpes por ejemplo), cómo identificar los huecos que se crean en el contrario cuando se vuelca al ataque, cómo colarse por ellos cuando se recupera la pelota. Alemania tuvo contra Argentina la respuesta a cada uno de esos cómo; contra España debe encontrar también la solución a los interrogantes, y el principal no es quitarles la pelota a los campeones de Europa sino qué uso le doy cuando me hago a ella, cuándo es más conveniente y rentable apoderarme de ella, qué tanto riesgo se asume. A veces hay que dejarse atacar… Otro punto a rebatir es la desaparición por pasajes de Mesut Özil. Concedido, el creativo tuvo lagunas contra Argentina, pero es (y me quito el sombrero, y otorgo alabanzas que a veces no quiero otorgar) un genio (por lo menos en Sudáfrica) para afrontarlas. Özil no desequilibró el partido, de hecho empezó a brillar cuando la cosa ya estaba resuelta, pero a diferencia de otros (ejemplo Mario Gómez) su decaimiento no es uno que deje al equipo jugando con 10. No, eso no, porque entonces Özil (repasé sus movimientos) empieza a cumplir de manera maravillosa una tarea que los entrenadores denominan “jugar sin balón”. El del Bremen ocupó suficiente al enemigo manteniéndose constantemente en movimiento, mostrándose como si estuviera pidiendo el balón (que de habérsele entregado hubiera resultado una pésima solución) para arrastrar la marca y liberar a uno de los suyos (ese sí bien posicionado). Además, le ganó varios duelos importantes en el 1-1 a Messi, y recortó espacios en los ataques argentinos con gran espíritu de entrega. Pero repito, a manera de despedida, este partido lo jugó la selección alemana pero lo ganó Löw. No me voy a ocupar de analizar el Argentina – Alemania que ya es del pasado, me reduzco a decir que el entrenador germano aprovechó ese boquete que los sudamericanos tenían entre defensa y ataque, y la “Messidependencia”, parando a 10 a defender y a 10 a atacar. Fenomenal. Mañana, para no confundir los temas, un merecido reconocimiento a Löw con un ojo al partido del miércoles contra una selección de gran poder y un entrenador que sí sabe. Chau… |
||||||||
|
||||||||
| 04.07.2010 |
|
||||||||
| Otro recibimiento triunfal en el hotel, ningún miembro del seleccionado vio el España – Paraguay, en el estadio estuvo haciéndole seguimiento al rival de semifinales el jefe de análisis de Alemania, Urs Siegenthaler. Declaraciones de Miroslav Klose en la rueda de prensa de hoy: “ya alcanzamos la meta propuesta, la semifinal, lo que venga será de más, pero no por ello hay que dejar de pensar en cada paso, un partido tras el otro, y que nadie se crezca, entonces las cosas no nos resultarán. No tenemos miedo ante España, pero la respetamos, su selección maneja de forma extraordinaria el balón y sin duda son mejores que Inglaterra y Argentina; David Villa es uno de los mejores delanteros del mundo, para frenarlo se necesita todo el equipo. Alemania tiene un mejor equipo en el Mundial que el de la Eurocopa del 2008, nos vamos a sentar a estudiar las fortalezas y debilidades de los españoles y a buscar la mejor estrategia para ganar. España no es invencible”. Una confesión adicional: “para este Mundial me propuse anotar 5 goles, me falta sólo uno” y con él alcanzaría a Ronaldo, el máximo goleador de los Mundiales. Los jugadores que no formaron contra Argentina, y aquellos que lo hicieron durante menos de media hora, entrenaron hoy, el resto cumplió trabajos de regeneración muscular y se sometió a las manos de los fisioterapeutas. Los problemas del músculo abdominal de Cacau no se solucionan, hoy debió suspender el entrenamiento y entregarse a las manos de los médicos pues el tirón, que consideraba ya curado, volvió a agudizarse y es poco probable que contra España se pueda contar con él: Sami Khedira acusó problemas en el muslo, su músculo está endurecido y para que afloje se le recomendó reposo, sin embargo mañana entrenará con el resto del equipo y su presencia para el partido del miércoles no corre riesgo. Para cerrar: “me parece un poco misterioso” fue el comentario de un estupefacto Michael Ballack al preguntársele sobre su opinión del rendimiento de la selección. El misterio alemán no sólo sorprende a los de afuera, también a los que estaban adentro y hoy ya no hacen parte de ella. |
||||||||
|
||||||||
| 03.07.2010 |
|
||||||||
| Creo que tengo que empezar por mi gran fallo de apreciación, me citó: Mi pronóstico Comparto la opinión de Oliver Neuville, creo que se llegará a los penaltis. De no ser así creo que Argentina, más madura, con más oficio, más sólida en la mitad y con tres genios con hambre adelante va a ganar. En caso de equivocarme, entonces el título se lo merece Alemania. Fallé en la primera parte de mi sentencia, en la segunda también, pero en la tercera, en esa reclamo un triunfo: “En caso de equivocarme, entonces el título se lo merece Alemania”. Pero no crean que me voy a bañar en la ducha de la vanidad; no, no faltaría más, ¿cómo? no soy yo el que acertó, acertó la selección de Alemania aplicando todo lo que se propuso, apabullando a Argentina en una histórica victoria producto de aplicar en la cancha lo que el entrenador (dando una lección de su gran categoría) explicó en el tablero. Les conté aquí cuales serían las claves del partido, las que según la información que me llegó de Sudáfrica se había planteado la selección alemana: - Eliminar a Messi sin tener que sacrificar a un hombre que lo persiguiera. - Cortar todos los canales de suministro de balón a los tres ofensivos de Argentina (Messi, Higuaín, Tevez). - Usar las bandas - Controlar el balón - Desdoblamiento relámpago de defensa a ataque (que no siempre, aunque así luzca, es un contragolpe) Suena sencillo, pero para lograrlo se necesitan dos cosas. - Que el entrenador explique con suficiente claridad quién, cómo y cuándo qué hacer. Eso funciona con una cantidad de líneas imaginarias sobre un tablero o un papel, uno en el cual se marcan los recorridos del contrario y del balón, y se le cuanta al jugador de qué manera cortar esas vías y cómo reaccionar cuando se gana el balón, o a dónde ir si no se tiene. Esos dibujos contienen también las posiciones de los compañeros en cada posibilidad de juego. Y una vez lo entienden uno a uno se forma un rompecabezas que da un todo que se práctica en los entrenamientos. - Tener el equipo para ello, tener a los jugadores apropiados para llevar a cabo el trabajo. Alemania tuvo este sábado ambos: un entrenador que sentó cátedra y unos jugadores que se sabían la lección y tenían como traducir lo aprendido en buenas notas. Contra Argentina los alemanes tuvieron un día perfecto, que respaldado por la preparación impecable no podía dar otra cosa que una victoria. Hasta Mertesacker, el que más problemas dio en los partidos previos, el eslabón débil, estuvo limpio de errores, tan limpio que ganó todos, absolutamente todos sus duelos. Si quieren un mejor ejemplo de lo bien que estuvo Alemania, tomen ese. Ayudan también otros factores, por ejemplo el gol tempranero de Müller, o la inspiración de un Schweinsteiger que jugó el mejor partido de toda su carrera (yo puedo atestiguarlo), o la disciplina que demostró poder tener Khedira reduciendo su actuación a lo más esencial en materia defensiva, o Boateng, ese Boateng que lesionado, a segundos de su sustitución, se sumó pese a los dolores a la acción ofensiva del segundo gol en el momento más necesitado, cuando Argentina era dueña del partido y arreciaba en su ataque, infructuosamente pero no por ello exento de peligro. Lo de Müller y Özil merecen capítulos aparte, pero como este texto no se puede convertir en un libro (que merecerían ambos); basta decir que el del Bayern de todo lo que hizo lo menos importante fue el gol (o si no miren la forma como le pone el balón a Podolski en la jugada del segundo go) y lo más destacado fue hacer lo que hacen los muchachitos que se sientan en la primera fila de la escuela: recitar lo aprendido. Y lo de Özil, suficiente con el pase para el cuarto gol, el segundo de Klose: ¡qué clase! ¡qué servicio! Y claro, también están el sólido rendimiento de Neuer, de Podolski, de Friedrich (que anotó su primer gol en 77 partidos con la selección, y que estaba arriba, en las 5 con 50 en ese ataque, vaya ruta la del central), la de Lahm, la de Klose, el triste del Bayern al que el entrenador Löw le entregó su confianza (porque interpreta perfectamente la partitura que se le entrega para tocar) y éste le paga haciendo historia, ya acumuló 14 goles en los Mundiales, los mismos que la gran leyenda Gerd Müller y apenas uno por debajo de Ronaldo, pero con dos partidos por venir. “Rodillo”, “aplanadora” llámenla como quiera, yo a esta selección la llamo la “genialmente aplicada”. |
||||||||
|
||||||||
| 03.07.2010 |
|
||||||||
El equipo fue en la mañana a Robben Island, donde Nelson Mandela estuvo largos años en cautiverio debido a su lucha contra el apartheid. En la tarde se realizó la última práctica, esta vez en el estadio de Ciudad del Cabo (foto DFB), y Lukas Podolski y Cacau se reportaron recuperados de sus problemas musculares, lo cual le permite al entrenador Joachim Löw contar con ellos para el partido de cuartos de final del Mundial Sudáfrica 2010 contra Argentina.![]() Así las cosas, la formación será: Manuel Neuer – Philipp Lahm, Per Mertesacker, Arne Friedrich, Jeromé Boateng - Sami Khedira, Bastian Schweinsteiger - Thomas Müller, Mesut Özil, Lukas Podolski – Miroslav Klose. Un completo resumen de cómo llega Alemania al partido se puede leer aquí. Y pensando en este Alemania – Argentina, ayer atendí la invitación del grupo de facebook “Fútbol Alemania” y esta es una selección de los principales temas tratados: Marcación a Messi Alemania no va a poner a un jugador a perseguir a Messi, en este caso se seguirá el ejemplo que el Inter dio en la semifinal de la Champios League, una marca zonal siempre con por lo menos dos rivales presionando al argentino cuando reciba el balón. Lo que sí hará Löw es buscar cortar el suministro de balón a Messi a través de Schweinsteiger y Khedira. Aspectos negativos y positivos de Alemania en el Mundial Es sorprendente en Alemania la rapidez con la que un equipo hecho a retazos, producto de la emergencia, y cuya hora estaba planeada para dentro de un par de años, ha logrado compactarse. Eso demuestra el gran trabajo de Löw y la gran calidad de los juveniles alemanes; eso es lo positivo. Lo negativo es que jugadores de mayor experiencia no han dado la talla: Mertesacker y Gómez en particular, pero por lo menos lo que el resto da equilibra. Mi decepción personal, la falta de oportunidades para Kroos, pero el equipo funciona y por eso no tiene minutos. La diferencia entre la Alemania actual y la que enfrentó la última vez a Argentina El cambio es generacional, hace 4 años en el Mundial se jugaba con un puente entre dos generaciones: Ballack-Frings-Lehmann-Schneider / Lahm-Mertesacker-Schweinsteiger. Hoy es una misma generación la que está en la cancha y por eso una misma idea futbolística. Ahora bien, si la comparación que me pide se refiere al compromiso amistoso de marzo pasado, la diferencia está en que en aquel momento Alemania no tenía sólida su estrategia, hoy el plan es claro y se aplica. La Argentina de Maradona Argentina de la mano de Maradona ha demostrado ser un equipo sólido, quizás su única debilidad es Demichelis, pero tampoco es tan grave. A mí me incomoda un poco que se diga que Maradona no es un entrenador de verdad cuando se ve que esta selección demuestra en la cancha un trabajo táctico que o muchos no ven o pretenden creer que se da por “generación espontanea”. Cada entrenador tiene su estilo, el de Maradona es el de imponer su idea partiendo de su estatus como ídolo del fútbol de su país, eso es valido cuando se traduce en lo que hemos visto en el Mundial. Argentina es junto a Alemania lo mejor que se ha visto en Sudáfrica, y no creo que eso pase simplemente por que sí… ¿Volveremos a ver a Marko Marin Contra Serbia Marin cometió errores en su comportamiento táctico que le hicieron perder puntos en los ojos del entrenador Löw. Es poco probable que lo volvamos a ver, el conflicto es interno, y ahora la primera opción es Trochowski, una lastima pero así pasó y sólo se puede esperar que en los entrenamientos el joven y ágil jugador le de argumentos a Löw para repensar… La baja de Michael Ballack La lesión de Ballack no es la que benefició a la selección alemana, pero su ausencia sí le ha dado al equipo una libertad que sin él no tenía. Con Ballack el juego habría sido (es mi especulación a partir de lo visto) más pesado; sin él gana en agilidad y en dinámica pues ya no es necesario siempre andar buscándolo, nadie se siente obligado a tener una estación fija como ocurría antes, ahora se juega con quien mejor este posicionado, ya no hay quien se apropie de las acciones como un imán. El efecto ha sido positivo… ¿Quién es el “jefe” en Alemania? Alemania habla hoy por hoy de una “jerarquía horizontal” en la que los jefes “a lo Ballack” o “a lo Frings” ya no existen. Los alemanes tienen jugadores hacía los cuales (en sus propios términos) se “orientan”, unos “faros” y ellos son Lahm, Schweinsteiger y Klose. El más activo de todos en la cancha, a la manera tradicional, es Schweinsteiger. A la sombra Khedira, que por haber sido capitán de la Sub-21 que ganó el año pasado la Eurocopa, es escuchado por aquellos que hoy están en la de mayores e hicieron parte de esa selección. El rival preferido en semifinales Alemania celebraría un partido en semifinales contra Paraguay, al que ya le ganó en el 2002, al que conoce por sus delanteros, ambos en la Bundesliga, al que no considera “de su misma talla”. Pero sinceramente, ¿quién cree en ello? El rival será España… ¿Un as debajo de la manga? ¿De dónde? A estas alturas los equipos están más preocupados por aplicar de la mejor forma lo que ya se les vio que de sorprendernos con inesperadas variantes tácticas. ¿Y si Alemania pierde contra Argentina? La eliminación de Alemania, en caso de ocurrir, no sería un fracaso. Este equipo ya mostró de lo que es capaz, puede dar más en el futuro, y el futuro inmediato es contra Argentina en Sudáfrica, pero el que le espera, la Eurocopa del 2012 y el Mundial 2014 son objetivos que esta selección puede alcanzar. No, ya se ha llegado lejos y nadie puede levantar el dedo índice para señalarla después del gran fútbol exhibido y las esperanzas despertadas. Mi pronóstico Comparto la opinión de Oliver Neuville, creo que se llegará a los penaltis. De no ser así creo que Argentina, más madura, con más oficio, más sólida en la mitad y con tres genios con hambre adelante va a ganar. En caso de equivocarme, entonces el título se lo merece Alemania. |
||||||||
|
||||||||
| 03.07.2010 |
|
||||||||
| Ya se me llenó la copa, y no estoy hablando de la copa del mundo, estoy refiriéndome a la paciencia. Este espacio, aunque los que están abusando de él no lo crean, no está aquí para exacerbados patriotismos ajenos, ni para usarse como plataforma (pro y contra) nacionalista. Más respeto, más humor y más fútbol, bajo esas premisas nos vamos a comunicar, de lo contrario mejor ni se asomen a esta ventana porque para amarguras tenemos la vida real… |
||||||||
|
||||||||
| 02.07.2010 |
|
||||||||
![]() La selección ya se encuentra en Ciudad del Cabo, luego de haber entrenado en la mañana, y haber cumplido con sus compromisos de prensa, se voló a la ciudad donde Alemania espera derrotar a Argentina. En el hotel esperaba Michael Ballack, quien saludó a todos los miembros del equipo y les deseó suerte (foto DFB). Cuatro cosas positivas: la primera, Serdar Tasci, quien suspendió la práctica por problemas en el talón, está bien y sólo necesitaba una pausa; la segunda, Mesut Özil descansó y realizó trabajos individuales, por eso no estuvo con el resto del grupo; la tercera, Cacau va mejorando y ya pudo volver por lo menos a hacer ejercicios en el gimnasio; la cuarta, que es la más linda, los jugadores alemanes invitaron a 900 niños residentes en un Township (barrios pobres de Sudáfrica) al partido. Lo más llamativo (para no usar el calificativo “interesante” que da para malos entendidos en Argentina) de la conferencia de prensa fue que nadie dio pie atrás ante las controvertidas declaraciones de Bastian Schweinsteiger en torno al rival del sábado y el pueblo que representan; por el contrario, Philipp Lahm, el capitán alemán, sostuvo “los argentinos no saben perder, espero que podamos ver que el sábado que esta vez saben aceptar la derrota”; el gerente de la selección, Oliver Bierhoff: “yo tuve la oportunidad de jugar con muchos argentinos y comprobar que en privado son gente muy amigable, pero cuando entran a la cancha son otros, agresivos, provocantes, que discuten”; el entrenador Joachim Löw tampoco le bajo la temperatura al ambiente cuando sostuvo que Schweinsteiger no le faltado en ningún momento a la verdad. |
||||||||
|
||||||||
| 01.07.2010 |
|
||||||||
| La selección empezó los entrenamientos para el duelo de cuartos de final del Mundial con sólo una cosa en la cabeza: Argentina. En la cancha se empezaron a practicar los movimientos y acciones que el cuerpo técnico preparó como estrategia luego de haberse concentrado durante todo un día a analizar al rival. La mala noticia, que no es mala, es que Lukas Podolski tuvo que retirarse abruptamente del entrenamiento por culpa de un problema muscular; se le ordenó una pausa que, sin embargo, es sólo una medida preventiva que no impedirá su participación en el duelo contra Argentina. La mala noticia, que sí es mala, es que Cacau no ha logrado recuperarse de su tirón en el músculo abdominal y el sábado, nuevamente, no se podrá contar con él; aunque se tienen esperanzas que el viernes mejore ostensiblemente, lo real es que no se cree en ello. Otra noticia en el cuartel alemán, que no se sabe todavía si es buena o mala, fue la confirmación de que el ex capitán de la selección, el lesionado Michael Ballack, visitará al equipo en Ciudad del Cabo este jueves y asistirá al estadio el sábado. Joachim Löw habló con la prensa: “espero un partido muy apretado en el que el paso lo marcaran los actores ofensivos, Argentino es contra nosotros el favorito, y también el gran favorito al título en el Mundial, es un equipo que sabe como tender la trampa al contrario, lo hace sentir seguro y luego lo liquida, uno no puede permitirse muchos errores. Nos concentramos en el estudio de Argentina y concluimos que es un equipo muy, muy fuerte, especialmente en la ofensiva, un equipo que no es sólo Messi, por fortuna también pudimos descubrir un par de puntos débiles”. Thomas Müller también habló, pero dijo poco: “no se puede hablar de que la línea posterior argentina no es sólida, no podemos dejarnos engañar por esa percepción”. Y el que entregó las declaraciones más interesantes fue Bastian Schweinsteiger: “los argentinos son irrespetuosos, mal educados, con sus gestos quieren siempre provocar al contrario, con sus reacciones a las decisiones del árbitro buscan a toda costa influenciarlo. No, no he olvidado, la pelea de hace 4 años en Berlín cuando ganamos el partido de cuartos de final, eso es algo que se lleva muy grabado en la memoria. Así son los argentinos, ese es su carácter y su mentalidad, no sólo en la cancha, también en la tribuna los aficionados argentinos le arrebatan el puesto a los demás. La selección de Argentina no es, con seguridad, una de las más limpias”. |
||||||||
|
||||||||




