26.02.2010  
     
 
Liga de Europa
La contribución
 
  Es satisfactorio escribir desde aquí, desde esta tribuna dedicada al fútbol alemán y al latinoamericano en Alemania, como los clubes de la Bundesliga siguen marchando en la Liga Europea, con gran soberanía y cargados en hombros por los aportes de los nuestros.

En Bremen el peruano Claudio Pizarro –a quien cómo futbolista respeto más que como persona- fue “sensacional” (en palabras del gran talento alemán Marko Marin) y marcó 3 goles en la victoria 4-1 sobre el Twente; el cuarto gol fue obra de otro latinoamericano, Naldo, con una sobriedad y sangre fría ante el portero digna de reconocimiento: en vez de lanzar con fuerza de izquierda, estando frente al arquero del Twente en un borbollón en el área, decide con gran calma pasar el balón a su botín derecho y mientras todos se corren al lado opuesto el define de derecha con un empujoncito.

En Wolfsburgo un gol de Grafite, el cuarto en el 4-1, cerró la puerta por la que el campeón alemán sigue en competencia gracias al haber superado al Villarreal de España; esa puerta la abrió el mismo brasilero con dos goles en el primer partido, como visitantes.

Y el Hamburgo, pese a que los latinoamericanos no anotaron, le debe su paso a octavos de final al excelente trabajo de dos de los nuestros en el medio de la cancha; por un lado el incansable Zé Roberto, recién salido de una lesión que jugando los 90 minutos fue el encargado de marcar los tiempos de cambio de defensa a ataque. Por el otro lado un sorprendente Tomás Rincón, un venezolano que mordiéndose los labios con fuerza ha aguantado y aguantado, y no desaprovecha cada oportunidad que tiene (tanto en los entrenamientos como en los partidos) para demostrar que merece estar en un fútbol de tanta categoría como el de la Bundesliga; lo suyo anoche fue tan bueno como puede serlo cualquiera en su posición en los mejores clubes del mundo: fenomenal.

Y bueno, el Berlín se fue, como se esperaba, y como (incluso en sus propias filas) se deseaba, pues la prioridad es mantener el cupo en la primera división alemana y la lucha es dura y competir en la Liga de Europa una mera distracción. Pero no por ello deja de ser destacable que en el equipo de la capital la gran figura sigue siendo un colombiano, Adrian Ramos.

Balance: Bremen, Hamburgo y Wolfsburgo en octavos de final. Buena cosa.
 
 
 
Daniel 26.02.2010, 09:03 # 0 comentarios
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  25.02.2010  
     
 
Champions League
Tiempo para masticar
 
  La presentación del Stuttgart ante el “Todopoderoso” Barcelona se me quedó en la memoria como los chicles en la boca. Al principio uno disfruta el sabor –a veces refrescante, a veces demasiado dulce- y al final, de tanto mascar y mascar, causa dolor (en la mandíbula) y uno se ve obligado a escupirlo, harto de lo que al principio era tan bueno.

Esa es la historia del Stuttgart, sensacional en la primera parte; en la segunda ocasionando angustias innecesarias. El Barcelona que vino a Alemania está lejos de ser el Barcelona que el mundo aprendió a rendir tributo por su genialidad.

Eso, según como uno quiera interpretarlo, es producto del buen trabajo del club alemán, o del cansancio de los catalanes. Pero como este es el rincón del fútbol alemán, entonces hay que ver lo sucedido en el partido desde esta perspectiva.

Stuttgart dominó, controló, desplegó un gran trabajo (en la primera parte) y fue recompensado con un justiciero gol que no debería haberse quedado en solitario si los jugadores del club alemán hubieran tenido la actitud de los grandes, que castigan sin piedad, porque saben que cada oportunidad de anotar debe ser aprovechada para generar tranquilidad y sosiego en sus filas: estar en ventaja 1-0 es apretado, estar en ventaja 2-0 ó 3-0 es holgado.

Después de la pausa –por primera y única vez a lo largo del partido- los dos rivales en contienda estuvieron a la misma altura, se enfrentaron de igual a igual, y entonces llegó el gol del empate. A partir de allí el nivel cayó –para ambos- porque el Stuttgart no supo que hacer (cuando la respuesta era evidente: lo mismo que en la primera parte) y porque el Barcelona, sin mayor peligro, se encargó de hacerse al control del balón, de pasárselo (sin profundidad) de un jugador a otro, durante minutos. Y los alemanes viendo.

Ese segundo tiempo, para mí, no resiste un análisis. Los dos se dieron por bien servidos con el 1-1. El Barcelona, porque conciente de estar lejos de su mejor nivel, obtenía un resultado que casi lo pone en la siguiente ronda; el Stuttgart porque interpretó que robarle puntos al mejor equipo del mundo ya es un triunfo, y porque se cumplió lo que había planteado el entrenador Groß como objetivo primordial (leer la crónica previa al partido).

Y cómo exactamente en este momento, cuando me doy cuenta de esa actitud, empieza a doler, entonces escupo el chicle que fue ese partido. Hasta mañana…
 
 
 
Daniel 25.02.2010, 08:49 # 1 comentario
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  22.02.2010  
     
 
Jornada 23
El bla, bla, bla de los entrenadores
 
  Conozco profesiones (que pese a poder ejercer, e incluso haber ejercido, siempre mire por encima del hombro) en las que el éxito radica en rodearse de un aura de sabiduría, de irradiar un conocimiento que no se tiene, de decir con un aire de experto lo que los demás quieren oir, o lo que no quieren de una forma tan complicada y elaborada que el público duda de su propia inteligencia, porque lo expresado es un sinsentido que sólo puede ser genial.

Los consultores están en esa categoría, los relacionistas públicos, los asesores de mercadeo y los políticos también. En el fútbol, hasta ahora, sólo podía identificar en esa área a los agentes de los jugadores en su afán de vender como estrellas a futbolistas de poca monta.

El sábado –y el domingo- los entrenadores ingresaron al círculo gracias a las declaraciones de dos de ellos, dos que no son cualquiera: Jupp Heynckes y Louis van Gaal, líderes con Leverkusen y Bayern. Ambos equipos empataron y siguen igualados en el primer lugar empatados en puntos, lo que quiere decir también que ambos equipos perdieron la oportunidad de ampliar ante el rival la ventaja en dos puntos.

Lo de Heynckes es incluso menos grave que lo de van Gaal; el entrenador del Leverkusen, que ante la ausencia del central Hyypiä (36 años) mandó a la cancha a un equipo cuyo promedio de edad era 22 años, lleva 23 partidos invicto e igualó su propio récord, obtenido en 1989 con el Bayern, y se mostró satisfecho del empate a 2 conseguido en Bremen.

Lo inexplicable es que el del Leverkusen se diera por satisfecho y haya considerado el partido “un placer” cuando su equipo –fue evidente- era superior al Bremen, que se esforzó continuamente por ir adelante pero con el mismo peligro que produce un bebe de seis meses dándole palmadas a Mike Tyson.

¿Satisfecho de que su equipo no hubiera desplegado el poder y potencial que tiene? Sí, porque pese a que el goleador Kießling sólo tuvo un disparo al arco, Keynckes anunció, con orgullo, “hemos aprendido a defender”.

Y aquí es donde el entrenador –en mis ojos- se gana su puesto en el olimpo del bla, bla, bla: 41 centros sacó el Bremen en todo el partido, claro, ninguno terminó en gol… Momento, ¡perdón, sí, el del empate 2-2! Aha…

Y después viene van Gaal: “en Nuremberg jugamos uno de nuestros mejores partidos”. Con esa declaración se coronó como emperador de los tipos bla, bla, bla. Su propósito, pues sólo así puedo entender lo que dice, es hacer sentir a los demás como idiotas que observan un partido con ojos inocentes y desconocedores.

Y sus siguientes palabras me dan la razón: “increíble que ustedes no hayan visto el muy buen juego de posiciones, lo hicimos todo bien y sólo faltaron los goles”, y a ellas añadió “Nuremberg se defendió con una gran estrategia”.

Van Gaal hizo que yo revaluara los conocimientos básicos del fútbol, que dicen:

1- Un excelente partido es aquel que divierte a quienes lo observan, independiente del equipo a favor del cual están y del resultado.
2- Un muy buen partido es aquel que se gana siendo superior al contrario
3- Un buen partido es aquel que se gana
4- Un partido regular es aquel que se empata
5- Un mal partido es aquel que se pierde
6- Un muy mal partido es aquel que se pierde siendo superior al rival
7- Un pésimo partido es aquel que aburre a quienes lo observan, independientemente del equipo a favor del cual están y del resultado.

P/S: Dos alegrías; la primera Cacau de regreso a la titularidad del Stuttgart con 3 goles (importante para la confianza a puertas de enfrentar al Barcelona), la segunda mi compatriota Adrian Ramos, que con su gol le abrió la puerta al Berlín a una victoria que les da esperanzas de salvarse del descenso pues Hannover perdió, Nuremberg apenas empató, y el Friburgo viene cayendo luego de la derrota .
 
 
 
Daniel 22.02.2010, 09:24 # 2 comentarios
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  18.02.2010  
     
 
Champions League
Decepcionado no, pero…
 
  Sí con una espinita, pues esperaba más del Bayern, que ayer reveló un par de complicaciones que sólo un (pésimo) árbitro pudo compensar otorgando un gol en fuera de lugar, la victoria del local.

Los de Florencia, la verdad, geniales en su comportamiento defensivo y en el desdoble; adelante, nada. Un empate a cero hubiera sido lo justo, pues no tenían con qué anotar, pero como cuando el partido iba 1-0 se encontraron con el empate, que ya a uno no era justo, pues el árbitro tuvo que ayudar a los que no sabían cómo salir de esa situación.

Y los problemas del Bayern (en muchas cosas de acuerdo con Kaiser) se pueden resumir en su mediocampo:

1- Demasiado, pero demasiado recargado el juego por la derecha, allí donde está Robben, lo que para algunos es natural pues él lleva más tiempo jugando con el grupo que su colega al otro lado, Ribéry, quien regresó hace poco a la formación.
2- Ribéry no logró culminar sus pases como pretendía; 9 de cada 10 intentos de armar una jugada terminó en las piernas de un italiano (quienes lo escalonaron muy bien) o en el vacío. La única combinación exitosa en la que participó fue la del penalti, y allí no fue él el que sirvió, sino el que recibió.
3- Querer hacer de dos volantes defensivos dos simultáneos ofensivos es demasiado pedir. El más mixto de los dos, Schweinsteiger, realizó muchos cambios de frente muy inteligentes en dirección a Ribéry y –aún más- de Robben, pero tanto va al cantaro al agua, que al final ya los de Florencia sabían que venía cuando tenía el balón en sus pies.
4- Para crear otra estación (y evitar el constante uso de la apertura a los flancos) se tiene de “falso” delantero a Mueller, pero él se ofreció poco, o lo hizo en el espacio equivocado.
5- Van Gaal tuvo que mover a Badstuber de central, por la lesión de van Buyten, y enviar a la cancha a Contento, pero este no se ganó la confianza de su socio por la banda, Ribéry, ni la buscó decididamente, por lo cual en el segundo tiempo esa zona se convirtió en un Triángulo de las Bermudas.
6- ¿Arrogante y prepotente? El interrogante lo plantea Kaiser en torno a Robben, y yo contesto: sí, pero no. El holandés pide el balón y ve cómo él es el único en capacidad de mover el partido, los compañeros lo buscan permanentemente, lo cierto es que cualquier otro también termina creyéndose que es el centro del juego y busca resolver solo.

Esas son las principales razones de la decepción de anoche, que no por ello pone en duda mi certeza de que el Bayern pasa a cuartos; ¿saben por qué? Porque si con lo grandes y pequeños errores de anoche de Demichelis y van Buyten, y el tremendo boquete en el medio, Florencia no esta en capacidades de generar peligro verdadero, entonces eso tampoco va a cambiar en su casa, donde la defensiva de los alemanes va a estar más concentrada.
 
 
 
Daniel 18.02.2010, 13:28 # 5 comentarios
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  17.02.2010  
     
 
Champions League
Tan seguro como pocas veces
 
  En exactamente 8 horas sonará el pitazo inicial del partido de octavos de final de la Champions League entre Bayern y Florencia; yo estaré sentado en la tribuna de prensa, aguantando frío (especialmente en las piernas y las manos, cuando me quite los guantes para tomar apuntes o fumar un cigarrillo) y en ese momento (al igual que ahora) mi convicción es que el club alemán le dará una gran “golpiza” al italiano en la Allianz Arena.

La formulación del título de este post es atrevida, pero es también una confesión de lo que pienso en este minuto: de la victoria del Bayern estoy “tan seguro como pocas veces” en el pasado.

La calma que exhibe el equipo alemán –aún cuando el resultado le es adverso-, el orden que reina en sus filas –pese a las validas quejas del entrenador van Gaal, quien lo quiere a la perfección y no se contenta con un “muy bien”-, la solidez del centro del mediocampo con un agresivo van Bommel y la estación “recupere-ponga en tránsito” de Schweinsteiger, la genialidad a gran velocidad de Ribéry y Robben por las bandas –desbordando y rompiendo las líneas enemigas-, el silencioso y valioso trabajo de Mueller (lo hace también Olic, pero este aún mucho más orientado al frente) como “escalón” final para que el balón llegue al borde del área, o aterrice allí, y la fortaleza de Gómez, son motivos que generan confianza.

Hoy el Bayern debe ganar, si muestra lo que viene mostrando, y si el progreso que se le ve partido tras partido hoy también constata otro paso adelante. Incluso me atrevería a vaticinar un marcador relativamente holgado que permitiría tomar la visita a Florencia como una pequeña excursión donde todo, o casi todo, esta decidido, donde se va a confirmar el paso a cuartos de final, no a obtenerlo.

Pero si me equivoco, lo cual puede suceder también, creo que la culpa recaerá en la defensa. No en toda, quiero aclarar, pues el arquero Butt lo viene haciendo bien, Lahm al alto nivel que nos tiene acostumbrados, y Badstuber, el otro lateral, es cumplidor.

No, el punto débil del Bayern son los centrales, pues van Buyten tiene grandes falencias técnicas –que compensa con su gran presencia física-, y Demichelis, este sí con gran entendimiento de su rol desde la perspectiva táctica, no pasa por un gran momento, más bien por uno normal.

Pero veamos, mañana escribo celebrando mis aciertos o con un “mea culpa”, aunque tiendo por lo primero. Un abrazo.
 
 
 
Daniel 17.02.2010, 12:02 # 2 comentarios
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  15.02.2010  
     
 
Jornada 22
Los holandeses
 
  Hace mucho tiempo que Holanda no le ponía el ritmo a la Bundesliga, en los últimos años Roy Makaay en el Bayern y Rafael van der Vaart en Hamburgo, fueron protagonistas de sus clubes, pero ninguno de los dos (quizás el primero más que el segundo por sus goles que cosecharon títulos) alcanzó un estatus de “estrella mundial”, ambos se quedaron (más el segundo por su juventud y proyección que el primero) con el rotulo “estrellas en el fútbol alemán”.

Esta vez la cosa fue a la inversa: en vez de que el holandés (van der Vaart y compañía) haga de la Bundesliga el trampolín hacia “mejores” ligas, estos llegan de ellas ya siendo consagradas “estrellas mundiales” en busca de la ratificación de su estatus, que lesiones y pausas constantes habían puesto en tela de juicio.

Ese es el caso, para empezar con el más famoso de todos, el que ocupa la posición más alta, de Louis van Gaal. Un entrenador que con Ajax Ámsterdam hace tres lustros ya (¡15 años!) ganó la Champions League, luego fue a Barcelona para ganar el título español en 1998 y 1999, para esperar a lo largo de una década –dentro de la cual fracasó contundentemente con la selección holandesa que se quedó con él a la cabeza por fuera de la Eurocopa del 2002- por un nuevo trofeo, el que en el 2009 consiguió en casa con el modesto Alkmaar.

Claro, van Gaal no estaba lesionado, pero su pausa para saborear las mieles del triunfo fue larga, tan larga que los observadores empezaron a dudar de su presente y, con razón, de cualquier futuro posible. El Bayern le ofrece a este holandés la oportunidad de redimirse internacionalmente, y el entrenador la acepta y hace todo para conseguir su objetivo.

El club de Munich también le ofreció a otro holandés al borde del despeñadero una valiosa oportunidad: el “hombre de cristal” Arjen Robben se puede recuperar de sus muchas lesiones en una liga como la alemana que si bien es fuerte, no es de mala voluntad, una donde se choca pero no se va con todo sin importar las consecuencias. En el Real Madrid, donde estrellas mundiales se entierran sin compasión para permitirle a otras nuevas el espacio necesario para vivir, Robben era un difunto; en Alemania es un genial jugador que hace todo por enriquecer el espectáculo, la pareja perfecta de Ribéry en la ya temida “pinza” del Bayern.

Por eso no sorprendió que el Hamburgo luchara en el invierno por hacerse al pase de van Nilsterooy, un goleador fenomenal (también por culpa de las lesiones) venido a menos; así, tampoco sorprendió que él aceptara la oferta luego de ver cómo su compatriota y ex colega Robben florecía en una segunda primavera que le ofrecía el fútbol alemán, al cual sin pensárselo mucho él se sumó.

Y por supuesto que van Nilsterooy también goza de su segunda primavera, y habla incluso de volver a la selección y de jugar con ella el Mundial de Sudáfrica. Pero cómo no, si uno en 90 segundos le cambia la cara a un partido que su equipo tenía embolatado con dos soberbios goles, pues hasta yo puedo aspirar a ser convocado por los brasileros.

Es bueno para los holandeses estar aquí, pero para la Bundesliga (en el caso de los tres ejemplos citados) es aún mejor; con su aporte el Bayern es casi, casi líder (le falta un gol para cazar al Leverkusen, y cuando eso pase va a ser difícil tumbarlo del primer lugar), y el Hamburgo por fin cuenta con lo que tanto extrañó, lo que tanto le hizo falta: uno que sin pensárselo dos veces la meta, uno que traduzca en goles lo que crea su fantástico mediocampo.

Con van Nilsterooy la lucha por las casillas 3 a 6 se puso interesante: El Schalke va a empezar a “patinar” cuando se le acabe la racha a Kuranyi, y su única oportunidad es defender de a poquitos los 6 puntos de ventaja que tiene sobre el cuarto, Hamburgo, que –no lo duden- empezó un camino ascendente en Stuttgart que le quedará muy duro recorrer al quinto, el Dortmund, gran equipo, de verdad gran equipo, pero demasiado joven e inocente, lo cual no mejora su situación si se piensa que a dos escasos puntos el Bremen lo quiere rebasar.

La fecha 22 de la Bundesliga fue emocionante, pero lo mejor fue que me permitió ver a Holanda con otros ojos.
¡Hasta mañana!
 
 
 
Daniel 15.02.2010, 17:37 # 1 comentario
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  12.02.2010  
     
 
Bundesliga
“Para conocer el mundo hay que darle la vuelta”
 
  Esta frase era la forma de un amigo mío de ponerle humor a la incomoda situación, que con frecuencia tenía que afrontar, de tener que hablar de su sexualidad. Él era (es aún hasta dónde sé) homosexual, y a diferencia de los heterosexuales (a los que nadie les pregunta con descaro, pero fingiendo pudor, ¿usted es heterosexual) se veía obligado a explicar su preferencia por el propio genero.

En Alemania, en el fútbol, se escuchan repetidamente voces invitando a sus actores a reconocer su sexualidad, e incluso la más alta instancia de la Federación, a través del presidente Theo Zwanziger, promete “respaldo” a quienes finalmente se atrevan a “salir del closet” y valientemente alzar su voz diciendo “aquí estoy, soy homosexual”.

Para unos éste sería un paso importante para cerrar un capítulo más de la igualdad sexual, que le ha permitido a los homosexuales alemanes dar pasos gigantescos en materia de respeto a su condición, que no debe ser un manco, y les ha permitido eliminar las barreras del escrutinio público que no les hubiera permitido quizás llegar a donde están hoy: alcalde de Berlín o Ministro de Asuntos Exteriores, para citar dos ejemplos.

Otros opinan que el fútbol aún no ha alcanzado la madurez necesaria para aceptar con tolerancia a homosexuales en sus filas; quienes reconozcan serlo –dicen algunos expertos- van a ser “devorados” en la cabina y en la cancha pues se les atacará por el flanco de la sexualidad, haciéndoles la vida imposible.

De otro lado, saliendo o quedándose en el closet, la homosexualidad en el fútbol alemán existe, y si no se ha expresado abiertamente, por lo menos sí está latente en el campo de las sospechas.

No de otra forma se explica el más reciente escándalo nacido en el seno de uno de los más importantes componentes de la Bundesliga: el cuerpo arbitral.

Un central se quejó formalmente ante la Federación Alemana de Fútbol (DFB) que su superior lo “acosó sexualmente”. El central es un hombre, su superior también, por lo cual el “acosó” –enmarcado en el mismo genero y no en el opuesto- habla de un caso de homosexualidad evidente.

El acusado rechaza los señalamientos en su contra, hasta su esposa ya tomó la palabra y en los diarios defendió a su pareja. Por el otro lado al acusador le ha aparecido respaldo, pues de acuerdo a informaciones de prensa hay por lo menos otros cuatro colegas dispuestos a ratificar la conducta del “superior”, otros cuatro árbitros que presuntamente fueron “acosados”.

Las denuncias, y las sospechas, son materia de investigación.

Y pese a que aquí hablamos de homosexualidad, el problema no es si a un superior le gusta su subalterno (sea este hombre o mujer) sino el de abusar de su posición para obtener favores sexuales.

La homosexualidad –como la heterosexualidad- pertenece a la esfera más intima de los seres humanos; hacer públicas mis preferencias es una decisión individual, no importa si soy político o barrendero, o instructor de árbitros. Pero el derecho a la intimidad se defiende con el no abuso del poder.

Y aquí le doy la razón a mi amigo, “para conocer el mundo hay que darle la vuelta” pues aunque él sabía que su respuesta se prestaba a interpretaciones maliciosas, dejaba que fuera su interlocutor quien cayera en la trampa, pues el verdaderamente hablaba de ampliar los horizontes, pues eso viene unido de tolerancia y un mejor entendimiento de los demás, con quienes no siempre tenemos que estar de acuerdo.

“Para conocer el mundo hay que darle la vuelta” pues sólo así nos enteramos que no todos somos iguales.
 
 
 
Daniel 12.02.2010, 09:51 # 0 comentarios
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  10.02.2010  
     
 
Fútbol alemán
Es sólo una cuestión de dinero
 
  Las principales noticias del fútbol en Alemania que se generaron ayer fueron la victoria (2-1) del Bremen sobre el Hoffenheim en la Copa Alemana, y la reconciliación del entrenador Joachim Löw, el gerente de la selección, Oliver Bierhoff, y los directivos de la Federación Alemana de Fútbol (DFB) quienes se disculparon mutuamente y ante las cámaras de televisión (donde sólo les faltó llorar) reconocieron errores en la negociación de sus contratos que “hirieron” a la contraparte.

Al caer la noche me fui a la cama con una pregunta inocente: ¿qué mueve a toda esta gente a comportarse como se comporta? ¿Qué motivó al Bremen y al Hoffenheim –dos clubes de capa caída cuyos recientes resultados están muy por debajo de sus posibilidades- a entregarle a la afición el emocionante partido de anoche? ¿Por qué Bierhoff no se contenta con lo que ya tiene y sólo pensando en su ambición arrastra a un conflicto al entrenador Löw y a las directivas de la federación?

Ustedes dirán que la respuesta es obvia, pero yo, inocente o buena persona, o quizás para no poner en evidencia mi suspicacia, encontré primero otras, las cuales descarté rápidamente por inocuas.

¿El animo de servir al prójimo? No. ¿El deseo de hacer del mundo un lugar mejor donde vivir? Tampoco. ¿La convicción de que al pueblo hay que darle en el fútbol un bombón que haga más dulce la ya muy amarga vida del ciudadano común? ¡Menos! ¿La vocación humanitaria de los implicados? ¡Por favor!

Nada, se trata de aquello que yo ya sabía antes de formular la pregunta: dinero. Sí, dinero, plata, billete, pasta, guita, mosca.

Desglosemos las noticias:

Al Bremen y al Hoffenheim los motivo ayer el camino corto que tienen frente a sí (a diferencia del camino largo del torneo de la Bundesliga) en la Copa Alemana para obtener grandes ingresos, pues de ganarla (como hizo el Bremen el año pasado) llegan directo a la Liga Europea (antes Copa UEFA), y les garantiza muchos millones pese a una –en conjunto- mediocre temporada. En últimas hay equipos que para aterrizar en el reino de los ricos les bastaría con cinco partidos a toda maquina en la Copa Alemana. Tanto el Bremen, como el Hoffenheim, hablaron antes del partido de ayer de “rescatar la temporada” con la Copa Alemana, pues vía Bundesliga no llegan a los torneos internacionales. En últimas se trata de asegurar los ingresos millonarios por ese concepto, eso es lo que ellos llaman “rescatar la temporada” y nada tiene que ver (aunque sea efecto colateral) con un objetivo noble como el brindarle alegría al público con un fútbol agradable, vistoso y de calidad.

A Bierhoff también lo motiva el dinero que llega por el desagüe del poder. “Plata llama plata” decía mi papá, pero él estaba sólo parcialmente en lo cierto, lo cierto es “poder llama plata”. El que puede imponer un veto en el nombramiento de un nuevo entrenador nacional, el que a nombre de Alemania participa en grupos de trabajo de la UEFA, el que se incrusta en los mecanismos de decisión del máximo órgano rector del fútbol en Alemania, ese –más allá del jugoso contrato laboral que tiene- está en capacidad (por la vía de la legalidad, y sin duda mucho más por la vía de la inmoralidad) de multiplicar su fortuna.

¿Y saben cómo aterrice ayer en esta reflexión sobre el motor del fútbol?

Al enterarme de la historia de la señora Sigrid Adam, una entusiasta seguidora de la selección alemana de 49 años que, además, ama la música y como tal canta y compone sin ser una artista profesional, mucho menos una estrella.

A la señora Adam se le ocurrió, en uno de esos momentos en los que a los creativos los embarga la inspiración, una canción para animar a la selección en el Mundial de Sudáfrica 2010. El tema se llama “Nosotros ganamos”, y cuenta de la alegría que los muchachos del equipo nacional producen en el pueblo alemán, que cada vez que su selección derrota a un contrario grita henchido de orgullo ¡nosotros ganamos!

La compositora le presentó a la Federación Alemana de Fútbol –llena de entusiasmo- la canción acompañada de la pregunta ¿cómo les parece, no creen que podría servirles para animar a los jugadores?

La respuesta fue, poco más o menos: “después de evaluar el texto de la canción hemos establecido que el uso que usted hace del nombre de algunos jugadores, unidos a la utilización de determinados términos como “Alemania”, derivan en un claro aprovechamiento de la selección nacional, y por ende, de un producto exclusivo de la Federación Alemana de Fútbol, DFB”.

El resultado, una prohibición, a menos, como contó la señora Adam, que le reconozca una participación en las ventas (de derechos como de discos) a la DFB.

Dinero, plata, billete, pasta, guita, mosca… de eso se trata el fútbol que tanto nos divierte.

P/S: Yo tampoco soy mejor, yo también escribo sobre el tema a cambio de un salario…
 
 
 
Daniel 10.02.2010, 10:12 # 0 comentarios
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  08.02.2010  
     
 
Jornada 21
El tema es otro
 
  Se me está volviendo costumbre, eso de querer (y tener) que hablar de un tema y aterrizar en otro, pero así es el flujo de la información, a veces cosas importantes se quedan en el tintero para darle cabida a otras con mayores implicaciones.

Hoy no hay nada del “resbalón” del Schalke y del Leverkusen que le permitió alcanzar (compartido) el primer lugar al Bayern, pese al descontento y la rabia de van Gaal que acusó a su equipo –pese al holgado triunfo sobre Wolfsburgo- de “arrogante y desconcentrado”.

Hoy voy a dar, concisa y breve, mi opinión sobre lo que está pasando en la selección, que ayer conoció sus rivales en la eliminatoria de la Eurocopa 2012, un camino agitado pero que con seguridad llegará a buen final pues Turquía, Bélgica y Austria darán problemas pero no sorpresas, y los otros –Azerbaiyán y Kasajistán- ni lo uno ni lo otro.

Aquí, en el blog y en la sección de Fútbol Alemán, ustedes ya leyeron lo que pasó: el entrenador nacional, Joachim Löw va a Sudáfrica sin un contrato de renovación.

¿Y qué pienso yo?

Si les interesa, se los digo. Yo pienso que a un par de personas (Joachim Löw y, en especial, Oliver Bierhoff) se les “subieron los humos” y tiene una visión demasiado grande de su significado personal, y de sus aportes al fútbol alemán, que pese a ser grandes tampoco son de mayor dimensión que los que resultan de un lógico proceso cuando se quiere seguir cabalgando en la cresta de la ola de los mejores.

El verdadero problema no es el factor monetario, pues pedir aumento es potestad de todos los que son empleados –sean estos obreros o gerentes-; así como tampoco el querer asumir la conducción de las selecciones inferiores, pues es lógico que cuando se tiene un puesto se tiene también una idea de cómo estructurarlo para que funcione mejor.

El obstáculo es el deseo de Bierhoff (apoyado por Löw y su equipo técnico) de hacer de su puesto como gerente de la selección –que hasta hace 4 años no existía- un fortín desde el cual imparte vetos (sobre la elección de un posible sucesor de Löw) y co decide en temas de la Federación Alemana de Fútbol (DFB).

Yo entiendo un poco a las directivas de la Federación (que tampoco se han comportado a la altura de las circunstancias y han filtrado documentos y la prensa e intentado chantajear a Löw imponiéndole plazos inaceptables para firmar su nuevo contrato) pues de un momento a otro ven como se les “crece el enano” y –de aceptar las condiciones que los responsables de la selección plantean- éste sería en un abrir y cerrar de ojos un gigante nacido de sus entrañas.

Para ponerlo menos complicado les contaré una historia personal: en mi casa, cuando yo era niño, teníamos una empleada (Carmen) que era perfecta; de verdad perfecta, lo podía todo, lo hacía todo. La familia estaba muy contenta con ella, hasta que un día, sin previo aviso, mi madre la despidió.

Su argumento: “La voy a extrañar, porque era muy valiosa, pero se le estaba olvidando que ella era la empleada y había empezado a comportarse como la dueña de la casa”.

Y eso es lo que pasa en torno a la selección: a Löw, Bierhoff y compañía se les está olvidando que los dueños de la casa (selección) son los alemanes en general, y su federación de fútbol en particular; y qué por bien que hagan su trabajo (lo cual tampoco es tan maravilloso, pese a ser bueno) no pueden olvidar que son los empleados creyéndose amos de todo un conglomerado sobre el cual quieren co decidir.

Yo soy amigo del orden, de las jerarquías, de las claramente definidas responsabilidades y tareas. Zapatero a tus zapatos.
 
 
 
Daniel 08.02.2010, 12:33 # 1 comentario
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  05.02.2010  
     
 
Selección alemana
Sin entrenador después del Mundial
 
  Creyéndole a la prensa (y por qué no, si yo hago parte de ella), al entrenador Joachim Löw y al gerente de la selección, Oliver Bierhoff, “se les abrió el ojo” y les “salió el tiro por la culata”.

Para aquellos que a diferencia mía no crecieron en las calientes y polvorosas calles ibaguereñas, tengo que empezar por explicarles las expresiones citadas. A la gente “se le abre el ojo” cuando los coge por sorpresa una oportunidad y –digámoslo así- de forma avariciosa no se contentan con ella sino que quieren más y más y más.

Y “el tiro sale por la culata” cuando las cosas resultan diferente a lo planeado, cuando sucede todo lo contrario a lo que uno preparó; la expresión viene del nombre de la parte posterior, la que uno se pone en el hombre, de un rifle, al que se llama “culata” y por donde, por razones obvias, no debe salir el disparo.

Ahora que ya nos entendemos vamos al tema principal, la selección alemana.

Resulta que en diciembre –con un apretón de manos muy masculino y a la vieja usanza- las directivas de la Federación Alemana de Fútbol (DFB) y Joachim Löw acordaron la prolongación del contrato del entrenador nacional más allá del Mundial de Sudáfrica; para la firma definitiva, según las partes, faltaba sólo “aclarar un par de detalles”.

Ese par de detalles –se decía- tenían que ver con la selección Sub-21 (y en general las selecciones juveniles) que Löw pretendía poner bajo su jurisdicción.

Pero eso era lo que se decía, y no era todo, por eso ayer la DFB decidió suspender cualquier negociación con el entrenador y anunció que estas sólo se renovarán cuando termine el Mundial.

Löw (que no sólo conversa sobre los detalles de su propio contrato sino del de todo su grupo de asistentes) habría exigido algunas cosas extras que para la DFB eran “demasiado”; por ejemplo, una bonificación sólo por firmar el nuevo contrato (unos dice que en un monto igual a su salario anual, otros dicen que no tanto, pero todos dicen que sí pedía esa compensación) para él y toda su gente, o el derecho del gerente del equipo, Oliver Bierhoff, de vetar candidatos a sucederlo como nuevo entrenador cuando llegara el momento de irse, y de decidir con las directivas de la Federación quién puede o no ejercer el cargo.

Otras informaciones hablan que la DFB le envió a Löw hace dos días un contrato listo que no contemplaba los detalles que el entrenador aún quería discutir, y que le puso un ultimátum: o firma, o firma.

Hay cosas que se quedarán en secreto acerca de lo ocurrido, pero lo cierto es que Alemania sólo tiene entrenador hasta el final del Mundial.
 
 
 
Daniel 05.02.2010, 06:37 # 1 comentario
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  03.02.2010  
     
 
Arjen Robben
Los calzoncillos
 
  Tenía un texto largo, largo, largo sobre el entrenador nacional Joachim Löw –quien hoy cumple medio siglo de vida- listo para publicar. En él analizaba un poco su carrera, sus aportes a la selección alemana, sus problemas de vanidad y poder en torno a las divisiones inferiores, etc.

Pero el tema lo archivé por dos razones: por que era pesado, y porque me llegó otro más liviano, divertido, que considero más apropiado para un día tan gris y frío como el de hoy (en Munich, -4 grados, lluvia, nieve y hielo que se derriten haciendo de las calles y andenes un enorme charco, y un viento que atraviesa la chaqueta y se introduce en la piel llegando hasta los huesos).

Y pensando en esas condiciones climáticas, que yo, personalmente, sólo logro aguantar gracias a un invento que no tiene nada de estético pero sí mucho de práctico: los calzoncillos largos.

Sin esa ropa interior (que en el estadio visto hasta dos, uno encima del otro) yo no sobreviviría la tribuna a lo largo de 90 minutos.

A mí no me sorprendió que Robben, el holandés del Bayern, usará esa indumentaria en la cancha; la verdad más estupor me causó caer en cuenta que a miles y miles de jugadores (entre ellos cientos de latinos que sufren aún más que los europeos) no se les hubiera ocurrido la idea antes.

Claro que no se ve bonito, un pantalón corto rojo (en el caso de Robben) y un calzón largo de color gris, ¡pero qué más da! Se trata de no pasar frío.

En el video se pueden hacer una mejor idea de cómo luce.


Pues bien, resulta que ahora le quieren prohibir a Robben que utilice esos calzoncillos largos, el argumento es que se viola la regla 4 del estatuto de la Bundesliga en el cual, hablando del vestuario de los jugadores, se estipula que ellos están permitidos, pero sólo en el mismo color del uniforme.

¿Renunciará el holandés a sus calientitas piernas en este invierno tan duro que vive Alemania?

¡No! Ahora en vez de grises los calzoncillos serán rojos. Punto.
 
 
 
Daniel 03.02.2010, 14:48 # 1 comentario
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  01.02.2010  
     
 
Jornada 20
¡Bobadilla, Bobadilla, ra,ra ra!
 
  A veces uno se alegra de escribir sobre alguien, y esta es una de esas ocasiones: me alegro de poder escribir sobre Raúl Bobadilla –en términos positivos- cuando mirando lo acontecido el fin de semana, podría (tal vez hasta debería) escribir sobre otros aún más famosos y reconocidos internacionalmente.

Por ejemplo sobre Arjen Robben, para quien parece (como para todo el Bayern en estos momentos) que la cancha tuviera una aguda inclinación hacia el arco contrario que por efecto de la ley de gravedad lo obliga, cuando emprende carrera con el balón, a ir cada vez más rápido, a dejar detrás suyo a los contrarios, que (a la inversa) lucen como si estuvieran corriendo de para arriba en una empinada rampa. El holandés y sus compañeros dominaron su partido (3-0) con una precisión que da miedo (31 disparos al arco oliendo a gol).

Otro candidato es el panameño-brasilero-alemán Kevin Kuranyi del Schalke, cuyo equipo ganó 2-0 al Hoffenheim con muchos argumentos a su favor, en especial los aportados por el delantero con un gol y un ciego entendimiento con sus compañeros, en especial con el peruano Farfán.

Bunjaku, del Núremberg, con sus tres goles, o Kiessling del Leverkusen con el resto del equipo, podrían también ser protagonistas. Pero no, hoy le toca, y eso me pone contento, a Bobadilla.

La última vez que hablé con el argentino él no tenía motivos para estar feliz; en su equipo venía siendo reservista, la prensa y la afición lo habían escogido como su principal figura para criticar: “cuatro millones por alguien que no anota es dinero regalado” era lo que se escuchaba.

“Claro que no me siento bien así, pero así están las cosas y a mí sólo me queda la opción de trabajar, trabajar duro, muy duro. No hay de otra, pero tranquilo, yo salgo de esta” fue lo que me dijo cuando lo confronté a su difícil momento.

En la jornada 20 llegó la hora de la revancha, lo que hizo Bobadilla en el partido del Moenchengladbach contra el Bremen fue sensacional, su extraordinario rendimiento fue premiado con el reconocimiento a la “figura de la cancha”, y si no le dieron más (como verdaderamente hubiera sido justo) es porque eso es lo máximo que hay para decir: “fuiste inmenso”.

4-3 ganó el Moenchengladbach, y Bobadilla se inventó los 4 goles de su equipo: dos los sirvió (magistralmente) y dos los anotó él mismo. Pero allí no paró todo, el argentino se ofreció como estación para cada balón que circuló hacía adelante, siempre encontró los espacios donde recibir libre de marca, pleno de recursos venció a sus marcadores bien con elegantes fintas o con la fuerza de su pesado cuerpo, entregó casi a la perfección cada balón, y recorrió largos trayectos de ida y vuelta cuando su obligación era defender.

“Ahora a tener paciencia y seguir así” fue lo que dijo al terminar el partido. Con sólo el 30 por ciento de lo exhibido ante el Bremen Bobadilla conseguirá en cada partido o ser figura o contarse entre los mejores. Así de bueno fue.
 
 
 
Daniel 01.02.2010, 09:42 # 0 comentarios
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