El arte de llegar tarde
Aunque vivo en este país hace muchos, muchos años, aún no me acostumbro a la extrema y desconsiderada puntualidad de los alemanes; cuando tengo una cita con ellos –para salvar el honor de mi cultura- me levanto más temprano, salgo de casa media hora antes de lo necesario y procuro arribar al punto de encuentro 5 minutos antes, por lo menos.
Pero el reloj latino corre a otro ritmo, prácticamente nunca lo logro, siempre llego tarde, siempre tienen que esperar por mí, siempre me toca disculparme y obviamente no con la verdad, porque se oye mal confesar “me distraje mirando vitrinas”, o “llamé a un amigo y me entretuve más de la cuenta”, o “se me olvidó y en el último momento caí en cuenta del compromiso que teníamos”. Sinceramente no me extraña que mis coterráneos lleguen tarde, y si son futbolistas con más razón, al fin y al cabo esos pobres jugadores pasaron sus últimos días antes de las vacaciones sufriendo del invierno (que está fuerte esta vez) en pantalones cortos y en sus casas, durante los días feriados, disfrutaron del sol (también en pantalones cortos, pero esta vez con temperaturas mas agradables) y reportarse de regreso al trabajo significa abandonar el paraíso.
¿Quién soy yo para levantar el dedo y señalar a Jefferson Farfán? ¿Yo, que siempre llego tarde a todo? Qué son dos sesiones de entrenamiento perdidas con el Schalke para el más constante jugador del equipo a lo largo de una temporada muy irregular para todos sus compañeros. ¿Y no fue él quien con su gol en la victoria en la Copa Alemana le regaló al resto del grupo unas vacaciones largas en vez de las recortadas con que el entrenador Felix Magath iracundo había amenazado? Siendo justos Farfán se merece más días libres que los demás, y si se queda en casa disfrutando del amor de su pareja y madre de su hijo, Melissa Klug, eso sólo habla bien de sus relaciones familiares, algo muy importante para los deportistas, y además, si a ello se le suma que en defensa del honor de su amada el delantero se trenza (según reporta la prensa amarilla de Perú) en disputas a los puños en una discoteca, ello habla de su caballerosidad por partida doble: la primera interceder a favor de una dama, la segunda pelea a los puños, algo que en estos tiempos sólo hacen los valientes, pues en medio de tanto cobarde ya nadie se va a las manos sino a las pistolas.
De otra parte, ¿cuál es el escándalo en Gelsenkirchen?, ¿no están ya acostumbrados a los “farfanazos”, es decir a los retrasos del delantero peruano? El pasado verano, también movido por el amor, Farfán se retrasó por culpa de una disputa con su querida Melissa ¿y?, ¿no jugó a partir de ese momento el mejor fútbol que se le ha visto en Alemania? Imagínense el efecto positivo de el retraso actual, cuando no hay ya querella con la madre de su hijo, sólo amor.
Dejemos en paz a Farfán, llega tarde a reintegrarse a los entrenamientos, sí, cierto, pero es por una buena causa, el amor es lo más importante, incluso si le cuesta, como le costará al peruano (nuevamente) una multa interna del club de 25.000 euros. Su excusa es mucho mejor que la de su compatriota de Hamburgo, Paolo Guerrero, hace un año cuando le entró pánico de regresar a Alemania y se quedó en Perú varias semanas extras; o la de Marcio Amoroso, durante mucho tiempo la contratación más costosa de la Bundesliga, que adujó una lesión en la rodilla que ningún médico pudo constatar; o las del también brasilero Milton que con su simpática forma de ser decía “Alemania fría, no, no, no, yo mejor pagó multa” al anunciar que se regalaba una extensión de sus vacaciones.
P/S: Farfán no está solo, el argentino, nacionalizado paraguayo, Lucas Barrios del Dortmund, pescó “una infección” en las vacaciones y llegó a la concentración un día más tarde; los suramericanos del Hamburgo (Guerrero, Zé Roberto, Tomás Rincón) volaron directo desde sus países a la concentración, también con un día de retraso, por “problemas de conexión”; el chileno Arturo Vidal se queda en casa con su hijo que está enfermo, y como sé que el del Leverkusen es tan responsable que parece alemán, su excusa no la pongo entre comillas, la creo y espero que el pequeño se recupere pronto ya que se cuan importante es para él.
2 comentarios








Ariel | Enero 5, 2011 | 5:58 pm
¿Guerrero voló?… parece que ahora si hay competencia en el club…
antonio | Enero 12, 2011 | 4:42 pm
DANIEL.
YO SE QUE LOS JUGADORES LATINOS SUDAMERICANOS EN SU MAYORIA SON PROBLEMATICOS.
PERO EDU DEL SCHALKE 04 ES MUY PROFISIONAL, NUNCA LLEGO TARDE, NO ES DE
SALIR, SIEMPRE TREINA BIEN, NO RECLAMA Y SIEMPRE ENTRA BIEN CUANDO EL EQUIPO NECESITA.
PIENSO QUE EL DEBERIA SER TITULAR.
ABZ