El indeseado
Una de las peores cosas que le puede suceder a un jugador de fútbol (o a cualquier empleado) es el saber abiertamente que no se le desea en su puesto de trabajo. Las cosas pueden tornarse aún más feas cuando el jugador, sabiendo lo que está sucendiendo en torno suyo, ni se marcha, ni se empeña en procurar que las cosas cambien.
Ambas situaciones aplican en el caso de José Manuel Jurado en el Schalke. El club no le quiere, y el jugador ya se resignó a no ser querido.
Jurado, el segundo jugador más costoso en la historia del Schalke, por el que se pagó 13 millones de euros, no se ha adaptado al fútbol alemán, y si se escuchan las versions de la afición del equipo de Gelsenkirchen, y de sus directivas, tampoco ha puesto mucho de su parte para hacerlo.
El director deportivo del club, Horst Held, al igual que el entrenador Stevens, reconocen las grandes virtudes del futbolista español, al que califican como un “gran talento”. Pero Jurado se ha quedado en eso, en promesa. Sería injusto decir que en el Schalke no le han dado oportunidades, más apropiado sería afirmar que el jugador ha colocado poca voluntad para asimilar el tipo de fútbol que se demanda de él, y que no da su brazo a torcer (lo cual paradojicamente a veces es virtud) al momento de renunciar a su muy particular forma de jugar.
El español se quiere presentar una y otra vez como el jugador de los pases geniales, elegantes y excepcionales, el que dirige la ofensiva desde el medio campo acercándose al área, desde cuya cabecera introduce el balón por los callejones que crea entre las líneas defensivas del rival para dejar a sus compañeros en posición de anotar.
Él quiere ser a la Bundesliga lo que Silva y Matta son para la Premiere League, o lo que Iniesta y Xavi representan en Barcelona: la encarnación del espíritu del fútbol de España. Pero ya se lo han dicho y demostrado en Schalke: el equipo alemán no está jugando a eso, ni le va a apostar a eso en el mediano o largo plazo.
Y como Jurado no cambia (pudiendo hacerlo) pues se le quiere vender, pero su venta se ha estancado porque allí a donde quisiera ir (regresar), en el Atlético Madrid, no están dispustos a pagar los 8 millones que exigen los alemanes, ni la demanda salarial del propio jugador.
Obviamente en Schalke, al conocer que la negociación no progresa, hay gran molestia. A jurado se le exige ya abiertamente o que juegue como se le pide, o que se vaya. Se le reconoce su valor, pero no se le desea, mucho menos si él se contenta sólo con “jugar bonito”.
1 comentario








William | Julio 12, 2012 | 1:48 am
Daniel viejo a quien le importa este mequetrefe!!!!!!
Para mi hay jugadores y Temas del Futbol Aleman mas importantes!