Tres puntos con una idea desdibujada
Voy a empezar satisfaciendo una petición, y reconociendo lo positivo: hay que tener PACIENCIA, se ganó, que era lo más importante, y se dio un paso que acerca a Alemania a su gran sueño: ganar la Eurocopa. El equipo va a mejorar, eso es lo único que se puede esperar.
Voy a continuar con lo preocupante, desglosando lo sucedido en el partido inicial del torneo, contra Portugal, que dejó muchas cosas para revisar.
No es casualidad que el entrenador Löw, durante el partido, especialmente en el primer tiempo, y en los minutos finales, y luego en el diálogo con la prensa, al abandonar el estadio, luciera decepcionado, y al mismo tiempo se viera en la obligación de proteger a la selección evitando reconocer abiertamente sus déficits.
Que Mario Gómez hubiera sido el autor del gol del triunfo, sumado al excelente (ojo EXCELENTE) comportamiento de la defensa, le alivió a Löw la tarea de escudarse ante la crítica generada tras un triunfo que fue obtenido “como la Alemania de antes, no como la Alemania actual”.
El problema Mario Gómez
Quizás hay que empezar con la bendición que es maldición. Bendición, cuando como ayer, anota el gol de la victoria; maldición, cuando se va en limpio y todo el trabajo hecho para él es en vano.
Cuando Alemania juega con Klose, el equipo tiene un delantero que se vincula al flujo del juego; cuando Alemania juega con Gómez, el equipo tiene un delantero que espera ser servido por sus compañeros, uno que depende demasiado de cómo se le ponga en escena.
Habrán quizás notado cómo la banda izquierda prácticamente no existió anoche, y ello tiene una explicación en la que Gómez juega un papel importante: por ese lado Podolski busca él mismo el disparo, entregarle el balón a Gómez es apenas una opción, pero no un corsé.
Por la derecha, en cambió, el juego fluyó mucho más mecánico (muy a lo Bayern) pues Müller casi exclusivamente se dedicó a recibir abierto a la línea para inmediatamente sacar el centro buscando a Gómez.
La verticalidad que tanto ha impresionado en el juego alemán de los últimos dos años se sacrifica con Gómez, pues el corredor central de la cancha, en especial en el primer tercio del campo enemigo, es inservible cuando la primera (única) opción con el delantero hispano alemán es abrir al costado para buscar el pase cruzado al área hacia él.
Gómez no se descuelga, tampoco es activo en la búsqueda de nuevas opciones de ataque cuando las cosas no están resultando. No, Gómez juega a lo suyo, es muy poco flexible, se dedica a esperar, y los recursos de Alemania entonces son limitados.
Un sistema que se queda en idea
Si hay algo que nos gusta de esta “nueva” selección alemana, es su vocación ofensiva, la rapidez con la cual hace la transición de defensa a ataque, la riqueza de alternativas para acercarse al arco contrario y crear situaciones de gol.
Philipp Lahm contó ayer que jugando contra Portugal, debido a las condiciones climáticas, se sintió como si hubiera practicado fútbol en la sauna. Mats Hummels confesó que el calor y la humedad cobraron su precio, y que quizás ese fue uno de los factores para que después del gol que significó el triunfo, el partido no se logró controlar y el rival tuvo tantas opciones de gol, y por fortuna, muy mala suerte a la hora de definir.
El clima hizo lo suyo, es cierto, pero no se le puede responsabilizar de lo que a mí más preocupa de lo visto ayer contra Portugal: como se desdibujó la idea futbolística en la que el entrenador Joachim Löw ha venido trabajando desde hace muchos años, la que a finales del 2011, y principios del 2012, parecía haber ya alcanzado la madurez luego de esa linda juventud vivida en el Mundial del 2010.
Los más conservadores podrán decir: anoche Alemania volvió a ser Alemania. Yo, confiando en que es algo transitorio, diría que anoche ALEMANIA se contentó con ser alemania.
Si España renuncia al control del balón y a su tiki-taka, para empezar a lanzar pelotazos desde el fondo con dirección al área contraria, pues entonces nadie va a reconocer a la campeona de Europa y el mundo. Es cuestión de identidad, y Alemania se había forjado una nueva, una muy emocionante, que ayer no mostró, pues en vez de exhibir la partida de nacimiento de su remozado fútbol, prefirió presentar el documento de identidad de sus abuelos.
El sistema alemán se queda sólo en idea con Gómez siendo Gómez, con Mesut Özil en una noche sin musa, en la que la inspiración lo abandonó por completo, con un Bastian Schweinsteiger heroico por el simple hecho de estar en la cancha, pese a que es evidente que aún le falta mucho ritmo y condición física para poder aportar lo mejor de sí mismo, con un Podolski a lo Podolski, cómodo, con un Philip Lahm que no marca acentos, lo mínimo que se espera de un capitán, y para el que cumplir es suficiente, con un Müller tan sacrificado y voluntarioso como siempre, pero dedicado a jugar sólo para uno de los suyos.
Lo peor fue lo mejor
El entrenador Löw logró en los entrenamientos de la semana previa al partido contra Portugal, afinar lo que muchos consideraban sería el talón de Aquiles de la selección, la defensa, cuyo comportamiento fue impecable.
Manuel Neuer salvó en tres ocasiones la portería alemana y se erigió como una de las figuras del partido, Jerome Boateng, el jugador que más controversia genera en esa línea posterior, rindió a un muy alto nivel y fue el principal responsable de que Cristiano Ronaldo luciera tan opaco, Philipp Lahm cumplió.
Pero las figuras del partido fueron, desde esta perspectiva: Holger Badstuber, Mats Hummels y Sami Khedira. El primero desarrolló un trabajo relativamente silencioso pero muy efectivo, el segundo demostró cuan valioso puede llegar a ser para la selección, prácticamente (y ya era hora después de tantas actuaciones lejos de aquel nivel que tiene) sin ningún error, y el tercero como el más activo y dinámico de los jugadores del mediocampo, siempre apoyando la recuperación y procurando ir al frente con propiedad.
Y para terminar, quiero encadenar los tres puntos tratados aquí usando el ejemplo (formidable) de Badstuber, Hummels y Khedira. Los dos centrales fueron impecables a la hora de abrir el juego ofensivo desde el fondo, sus pases llegaban con regularidad limpios al receptor y eran el principio de una jugada de ataque. Eso funcionó. Lo que sucedió es que la dinámica y verticalidad de esas entregas murió en el mediocampo, donde el tránsito se hizo pesado por culpa de lo estático de la alternativa que se tiene adelante con Gómez. Khedira fue el único que intentó otras cosas.
P/S: Mañana el día de la selección estará muy movido, ante la prensa acudirán Mario Gómez y el entrenador Joachim Löw…
7 comentarios








joseba benito | Junio 10, 2012 | 2:06 pm
Querido moderador, amigo sofá:
Antes de entrar en materia una advertencia: no me ha gusta el tinte peyorativo que los críticos como ud. imprimen al término ‘la Alemania de ayer’. Quién si no ella consiguió coser las tres estrellas de campeones del mundo (y otras tantas de Europa) que tenemos junto al escudo.
Y ahora, vamos con ‘la Alemania de hoy’: coincido en lo esencial con su análisis. Hace dos años, en la exhibición de gran fútbol de los nuestros, todos los seguidores de este singular blog coincidimos en afirmar que Klose se adapta mucho mejor que Mario Gómez al fútbol vertical, rápido y versátil del equipo de Löw. Y yo, al menos, sigo manteniendo esa opinión. Claro que prefiero a Klose de ’9′ titular. Debate cerrado, por tanto, a la espera de que Löw rectifique.
Pero el auténtico ‘rompecabezas’ actual no es Mario Gómez, sino Schweinsteiger. El capitán sin brazalete ha llegado justo al final de temporada, debido a las lesiones, y ha lastrado primero al Bayern y ahora a la selección. Me duele reconocerlo, porque le admiro mucho, pero es la testaruda realidad. Juega andando y debido a sus limitaciones físicas ha optado por convertir los partidos en batallas tácticas, en la que él es el más listo. Sólo hace falta repasar los partidos de semifinales ante el Real Madrid, la final contra el Chelsea y el encuentro de ayer frente a Portugal: los cuatro se decidieron por resultados muy cortos. Y eso fue, es y será así mientras Schweinsteiger quiera o se lo permitan sus entrenadores.
El paciente alemán, como tendremos que definirle a partir de ahora, es un auténtico experto manejando situaciones como éstas; pero no le conviene a Alemania: cuanto más desatados, caóticos, de ida y vuelta vamos, fuesen los partidos mejor explotaríamos nuestras cualidades. Sí, las de ‘la nueva Alemania’ que tendría que liderar Özil y no él. Porque puede pasar que de tanto madurar los encuentros se pasen, como sucedió ante el Chelsea. Un error en una marca, un despiste en una jugada de estrategia, una error en la salida del balón, cualquier detalle te puede tirar por la borda todo el trabajo táctico anterior.
Y es que hoy, con Schweinsteiger en el once titular, se me hace imposible volver a presenciar goleadas como las obtenidas ante Inglaterra (4-1) o Argentina (4-0) en el último torneo. Y no porque no sepamos cómo conseguirlas; simplemente porque al rubio bávaro no le interesan ya ese tipo de partidos. Se ha obsesionado con la victoria, con el título, y parece querer tenerlo todo controlado al milímetro, aunque se tire más de la mitad del partido andando.
Y me meto con él porque para algunos es intocable. Para mí, no. Lo fácil es cebarse con Boateng, Badstuber, … o demás jugadores sin tanta jerarquía. Pero las ramas no nos deben impedir ver el bosque.
Por lo demás, me gustó Alemania, la de ayer, la de hoy, la de siempre: la nuestra.
En el primer partido lo importante es ganar y se consiguió. Ante un rival, por cierto, que como muchos de los que nos esperan se conformaba con el empate sin goles inicial.
El miércoles espero un encuentro más abierto, por las urgencias de Holanda, y seguro que luciremos un mejor fútbol. Los espacios nos convienen.
Para terminar, mi aplauso a Hummels; sí a uno del Borussia querido moderador, amigo sofá. Tuvo una actuación portentosa pese a no ser del Bayern (já-já).
Y un último deseo: espero que sus comentarios sean diarios…
Hector | Junio 10, 2012 | 3:39 pm
La Alemania de la vieja escuela sumó tres títulos mundiales y tres títulos europeos. Esta se queda en semifinales o en la final. Ojalá podamos seguir viendo algo de esa Alemania.
William | Junio 10, 2012 | 4:39 pm
Amigo Daniel para serte sincero yo prefiero que “Alemania vuelva ser Alemania”. No se te olvide toto lo que esa “Alemania de siempre” ha logrado…… Esta Alemania hasta la fecha no ha logrado nada!
Jose | Junio 10, 2012 | 6:30 pm
Acepto el 80% de tu comentario. Me alegra la perspectiva de poder contar con 2 centrales de garantía por fin, reconocer que es el primer partido que Hummels responde a un nivel destacable . Lahm no estuvo.especialmente brillante en el plano ofensivo mas bien mediocre . Podolski esta horrible sencillamente sin desborde ni olfato de gol, Mullér esta perdido cuando el equipo no combina no se asocian y el no aporta ni desborde ni gol, solo asistencias sin trascendencia en el.juego . Un desastre . Ante Holanda tendrá que cambiar mucho . La defensa recibirá su prueba de fuego mas exigente. Y el.juego ofensivo necesitara verticalidad, asociación, rapidez y efectividad goleadora. La presencia de Kroos y Schurrle por Podolski debería ser.una necesidad para un.timorato Low. La suerte no siempre estará de nuestro.lado
kkl | Junio 10, 2012 | 9:48 pm
LO importante era la victoria, pero hay que mejorar mucho, es cierto que Schweinsteiger debe coger ritmo y mejorar, pero lo que veo más importante es quitar al paquete de Podolski qur todo lo hace mal, y ni siquiera debería estar entre los 23 .
Ariel | Junio 11, 2012 | 5:27 am
No me explico que hace Gómez ahí, juega únicamente para él, podrá haber anotado muchos goles en la champions, pero esta muy lejos de Miro. Klose está por retirarse, ojalá llegase al 2014 aunque sea de cambio para que anotase un solo gol.
¿Que va a pasar cuando Klose se vaya? Preferiría ver a un Podolski en esa posición, pues la “Nueva Alemania” no es tan dependiente de un juego aéreo y la pegada de Podolski siempre es útil frente a la portería. Banda izquierda podemos ver a un Schurrle, un Gótze o hasta el mismo Kroos que en Leverkusen dió una gran temporada en esa posición de la izquierda, y dado su perfil derecho se presta para sus disparos de media distancia.
Un saludo
Axel Zuleta | Junio 13, 2012 | 5:07 am
Como me voy a reir cuando Low siente a Gomez y coloque a Klose de titular y Holanda gane ese partido.