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Fútbol alemán

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Leverkusen vs Barcelona en Champions League

Desde Barcelona, respecto al partido de Champions League del martes del Leverklusen, me preguntaron ¿cuáles crees que serán las claves del partido?

Tras meditarlo me percaté que la pregunta es más interesante cuando un equipo se mide a otro con posibilidades reales de disputarle el partido de igual a igual, o por lo menos, de oponerle resistencia. Pero ninguna de esas dos alternativas aplica para el Leverkusen, y de antemano, aunque con mucha discreción, el partido se da por perdido.

La afición alemana no acudirá al estadio para apoyar las opciones de su equipo de pasar a la siguiente ronda de la Champions League; no, lo suyo es ir con el propósito de no perderse un evento único: ¡el Barcelona está en Leverkusen! Poder ver de cerca, en un partido de alta competencia, a Messi, a Alexis, a Puyol, a Xavi a Iniesta, es quizás lo único que los seguidores del Leverkusen saludan de manera positiva acerca de lo que está sucediendo con su equipo, porque actualmente no hay muchas cosas buenas para destacar.

Claro, no faltan los que logran cerrar los ojos para no confrontar la verdad, y esos, junto a aquellos de mucha fe que creen en milagros, consideran posible obtener un buen resultado.

Los demás saben que el entrenador Robin Dutt, luego de casi nueve meses al frente del Leverkusen, aún no le ha puesto la firma al fútbol del equipo; lo que él pretende jugar (un misterio para todos, incluso para los propios futbolistas del plantel) aún no se ve, y cuando se insinúa pues termina opacado por la disputa con el ex capitán de la selección alemana, Michael Ballack, a quien se ha propuesto “desmontar” públicamente, lo cual le resulta muy beneficioso a la hora de tener que esconder la ausencia de progreso guiado por su mano.

Agreguémosle a todo esto la baja de tres importantes figuras en la ofensiva del Leverkusen (Sydnei Sam y Eren Derdiyok) y desde la perspectiva puramente futbolística habría que decir que los alemanes dependerán, para obtener un buen resultado (¿victoria? Empate, derrota por la mínima diferencia), de la calidad de su juvenil (y muy talentoso) portero Bernd Leno, así como del buen día que pesquen sus principales jugadores del medio con tareas de recuperación, Simon Rolfes y Lars Bender, al igual que de dónde forme el entrenador Dutt al hispano-alemán Gonzalo Castro (que a veces va a la zona de volantes, otras de lateral, donde aporta al ataque pero con frecuencia se queda colgado en el regreso).

Hubiera sido interesante establecer que tanta voluntad le pondría Ballack al partido, pero esa incertidumbre ya se resolvió tras el anuncio “oficial” de la baja del internacional alemán, tras sufrir una lesión en la pantorrilla en el entrenamiento de ayer domingo, que le obliga a perderse los dos partidos contra Barcelona en la Champions.

Tal como están las cosas entre Ballack y el entrenador Dutt (quien no sólo lo sienta en el banco sino que lo envía a calentar para luego no ingresarlo, en algo que recuerda más a un condenado que se le exhibe en la picota pública para que todos sepan quien manda: el DT que lo pone a correr pero no lo deja jugar) la mala fortuna del ex capitán alemán es la buena: no podrá ser señalado como culpable de la “paliza” que se espera el Barcelona le propine al Leverkusen, Dutt no podrá instrumentarlo como excusa de distracción, y un jugador de su enorme talla se despide de la Champions luego de haber derrotado al Chelsea en la fase de grupos, y no de ser humillado por el campeón europeo de clubes.

Queda ver si el externo Andre Schurrle tiene oportunidades, y suficientes balones, para lanzarse al ataque desde la zona de tres cuartos de la cancha, o si estará demasiado ocupado intentando frenar los avances de Alvez por su corredor.

Y por supuesto que cabe dentro de lo posible que el Leverkusen sorprenda al Barcelona, que viene de todas formas de perder en España frente a un “chico”, lo que aún uno no sabe es con qué. ¿Quizás con una gran moral? No, esa moral no existe en el equipo, el grupo está muy dividido internamente, solidaridad es un concepto que les es ajeno, colectividad mucho menos. ¿De pronto con una explosión de gran fútbol? No debe uno engañarse, el Leverkusen usualmente –se ha visto a lo largo de la temporada- no sabe qué hacer cuando posee el balón, mucho menos lo va a saber cuando no se lo van a dejar ni oler.

La verdadera sorpresa puede producirse como se produjo hace un par de jornadas el inesperado empate ante el Bremen (que le arrolló todo el tiempo): mediante balón detenido (tiro de esquina, cobros de faltas) lanzado al área chica para que alguien se lo encuentre. Así podría ser.

Pero como ya he dicho, el Leverkusen – Barcelona en Champions League no es de difícil lectura: en condiciones normales el vencedor se conoce, será el equipo que juega a algo que maneja muy bien, porque el otro no juega a nada diferente a esperar un guiño de la fortuna.

Eso sí, se mantiene electrizante la duda sobre el marcador…

Date

Febrero 13, 2012 | 10:36 am

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  • PENDEJO!

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